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La cilastatina protege al riñón de la toxicidad de algunos fármacos

Descubren un fármaco (la cilastatina) que protege al riñón frente al fracaso renal agudo, una complicación asociada a la toxicidad de algunos tratamientos usados contra el cáncer, el VIH, infecciones, o tras un trasplante.
Persona con fármaco para proteger al riñón

El nuevo fármaco evitaría tener que interrumpir el tratamiento contra el cáncer, el VIH, infecciones, o tras un trasplante.

09 de Agosto de 2017

Un equipo de investigadores del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, de Madrid, ha desarrollado la primera molécula capaz de proteger a los riñones frente a la toxicidad que producen determinados tratamientos contra el cáncer, el VIH, o infecciones graves, lo que contribuiría a prevenir que los pacientes sometidos a estas terapias para curar su enfermedad sufrieran un fracaso renal agudo, una condición que en más del 40% de estos casos se debe a los efectos secundarios de los tratamientos médicos y farmacológicos que reciben.

El nuevo fármaco nefroprotector se denomia cilastatina, y se ha comprobado que protege al riñón en más de un 80% frente a la toxicidad que tienen medicamentos como el cisplatino, la ciclosporina o la gentamicina, que se emplean habitualmente para tratar algunos cánceres, y también se administran a las personas que han sido sometidas a un trasplante o que padecen determinadas infecciones.

La cilastatina protege al riñón en más de un 80% frente a la toxicidad de medicamentos como el cisplatino, la ciclosporina o la gentamicina, usados para tratar algunos cánceres

Cuando estos medicamentos provocan graves efectos adversos sobre los riñones es necesario que se sustituyan por otras opciones terapéuticas que resultan menos efectivas, son más costosas, y pueden causar más complicaciones al paciente, llegando incluso a tener que interrumpir el tratamiento, con los riesgos que esto conlleva.

El nuevo fármaco permitiría mejorar y aumentar el uso de los tratamientos más eficaces de los que se dispone en la actualidad para tratar patologías como cáncer o VIH, así como el uso de inmunosupresores que eviten el rechazo en el caso de trasplante, o el empleo de antibióticos para curar infecciones, que no se podían utilizar por su elevada toxicidad renal.

La cilastatina protege al riñón sin interferir en la medicación

Los investigadores del Laboratorio de Fisiopatología Renal del citado centro hospitalario, liderados por el Dr. Alberto Tejedor, comenzaron a estudiar la posible acción nefroprotectora de la cilastatina frente a la toxicidad producida por la ciclosporina, que se emplea tradicionalmente en los trasplantes, y después la probaron también con otros medicamentos –quimioterápicos, antirretrovirales, antibióticos, analgésicos, inmunosupresores…–, comprobando que, en todos los casos, ejercía un efecto protector y evitaba el daño renal inducido por estos tratamientos. Una ventaja fundamental de la cilastatina es que no interfiere con el efecto terapéutico de estos fármacos.

La investigación, que comenzó en los años 90, y ha contado con el apoyo económico de la Comunidad de Madrid, a través del Programa BIO, del Instituto de Salud CArlos III, y la colaboración de la Universidad Complutense, se llevará a la práctica clínica próximamente por la compañía biofarmacéutica Spherium Biome, que es dueña de la patente, y los científicos esperan que el coste del nuevo fármaco sea asequible, porque obtener la molécula no requiere un proceso complicado.

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