Una vacuna nasal contra el coronavirus evita la infección en ratones

Una nueva vacuna contra el COVID-19 por vía nasal probada en ratones impide la infección en las vías respiratorias superiores e inferiores, por lo que los vacunados no desarrollarían infecciones en otras zonas del organismo ni propagarían el virus.
Escrito por: Eva Salabert

25/08/2020

Vacuna contra el Covid-19

Científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (Estados Unidos) han creado una vacuna contra el coronavirus que puede administrarse por vía nasal y es capaz de prevenir la infección en ratones susceptibles a contraer el virus. Ahora estos expertos tienen la intención de probar el fármaco en primates no humanos y en humanos para comprobar si es segura y efectiva para evitar el COVID-19.

La nueva vacuna se administra por la nariz, que con frecuencia es el sitio en el que se inicia la infección, y el estudio en el que se ha probado, que se ha publicado en Cell, demostró que aunque esta vía de administración nasal creó una potente respuesta inmune en todo el organismo resultó especialmente efectiva en la nariz y el tracto respiratorio, evitando que la infección se consolidase en el organismo.

La vacuna por vía nasal prevenía la infección en las vías respiratorias superiores e inferiores, lo que sugiere que los vacunados no desarrollarían la infección ni propagarían el virus

Michael S. Diamond, el investigador principal, ha afirmado que les sorprendió que las células del revestimiento interno de la nariz y las vías aéreas superiores mostraran una fuerte respuesta inmune, proporcionando a los ratones una intensa protección contra esta infección. En algunos de los animales, añade, observaron evidencia de  inmunidad esterilizante, sin rastro de infección a pesar de que el ratón hubiera estado expuesto al SARS-CoV-2.

Los investigadores insertaron la proteína espiga del virus, que este usa para introducirse en las células humanas, en el interior de otro virus denominado adenovirus, que es el responsable del resfriado común. Este adenovirus, que había sido modificado para impedir que provocase enfermedad, lleva esta proteína a la nariz y de esta forma facilita que el organismo inicie la defensa inmune contra el virus sin enfermarse.

El resto de vacunas, vía inyección en brazo o muslo

El resto de vacunas de adenovirus en desarrollo para combatir el SARS-CoV-2 se administran mediante inyección en el brazo o el músculo del muslo, por lo que la administración nasal es novedosa y con una sola dosis produce una respuesta inmunológica robusta, mientras que aquellas que necesitan administrarse en dos dosis para una protección completa son menos efectivas porque algunas personas nunca reciben la segunda dosis, explica David T. Curiel, coautor principal. Además, el hecho de que no utilice un virus vivo capaz de replicarse la hace potencialmente más segura.

La vacuna, más eficaz si se administra por vía nasal

Los autores del trabajo probaron a administrar esta vacuna a los ratones por dos vía: la nariz y mediante una inyección intramuscular. Los resultados mostraron que la inyección indujo una respuesta inmune que previno la neumonía, pero no previno la infección en la nariz y los pulmones, por lo que serviría para disminuir la gravedad del COVID-19, pero no sería capaz de bloquear totalmente la infección, ni evitaría que las personas infectadas propagaran el virus.

Con una sola dosis esta vacuna produce una respuesta inmunológica robusta, y el no utilizar un virus vivo capaz de replicarse la hace potencialmente más segura

Al administrarla por vía nasal, por el contrario, se prevenía la infección en las vías respiratorias superiores e inferiores (nariz y pulmones) lo que sugiere que los individuos vacunados no desarrollarían infecciones en otras zonas del organismo, ni propagarían el virus.

Estos científicos han advertido que los efectos de la vacuna solo se han estudiado en ratones, y que aunque pronto se iniciaran los estudios en primates no humanos con un plan para continuar con ensayos clínicos con humanos, es necesario que el fármaco siga las vías de evaluación adecuadas antes de confirmar que la elevada capacidad protectora observada se puede extrapolar a las personas y, como ha explicado Diamond, para "ver si podemos inducir el tipo de inmunidad protectora que creemos que no sólo prevendrá la infección sino que también frenará la transmisión pandémica de este virus".

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