Ataxia
El principal síntoma de la ataxia es la dificultad para coordinar los movimientos. Aunque rara vez se cura, identificar las causas tratables permite aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.

Qué es la ataxia

Actualizado: 21 de octubre de 2020

La ataxia es un trastorno cuya principal manifestación es la disminución de la capacidad para coordinar los movimientos. Se produce por una alteración en el correcto control de las fuerzas entre los músculos antagónicos (que son los que realizan funciones contrarias para hacer posible un movimiento determinado, como la flexión y la extensión), y se caracteriza porque las personas afectadas tienen dificultades para mantener el equilibrio de la postura corporal y para realizar movimientos de precisión con las extremidades.

La ataxia no se considera una enfermedad en sí misma, sino que se trata de un síntoma característico de múltiples procesos degenerativos que presentan además otras muchas alteraciones. Por lo tanto, el término ataxia puede utilizarse indistintamente para referirse a un síntoma, o para nombrar a una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que cursa con este fenómeno.

Tipos de ataxia

La clasificación de las ataxias es muy compleja pero, a grandes rasgos, se pueden dividir en dos grupos: las hereditarias (se transmiten de generación en generación, aunque no aparecen necesariamente en todas las generaciones), y las adquiridas (no están presentes al nacer, sino que aparecen durante la vida del individuo como consecuencia de la influencia ambiental o de procesos de enfermedad, por lo que no se transmiten a los descendientes). 

Hasta ahora se han identificado unos 114 genes diferentes cuya mutación puede generar una ataxia hereditaria, aunque en el 48% de los casos diagnosticados en nuestro entorno no se ha logrado identificar el gen responsable. La prevalencia de la ataxia en España no se conoce con exactitud, pero el estudio epidemiológico más reciente realizado al respecto indica que en nuestro país se dan unos 34,6 casos de ataxias hereditarias por cada 100.000 habitantes, lo que significa que podría haber más de 15.000 personas afectadas por el tipo hereditario de esta patología, siendo la ataxia de Friedreich la más común. 
Ataxia: dificultad para coordinar los movimientos

Sin embargo, teniendo en cuenta que al menos un 40% de los casos de ataxia no se deben a causas genéticas, sino a causas adquiridas, podrían existir más de 25.000 casos. Entre las causas de las ataxias sin un origen genético, estarían desde el ictus a la esclerosis múltiple, pasando por tumores, trastornos metabólicos, exposición a tóxicos, carencias vitamínicas, ciertas enfermedades autoinmunes, infecciones, alcoholismo o déficits vitamínicos.

En los últimos años se han producido diversos avances en los campos de la medicina genómica y la neuroimagen que han permitido avanzar en la identificación y comprensión de las causas moleculares de las ataxias, lo que ha abierto la puerta a nuevas investigaciones enfocadas en la búsqueda de tratamientos adecuados, tal y como apuntan desde la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Creado: 5 de diciembre de 2013

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