Cáncer de piel
El cáncer de piel no melanoma se forma a partir de células de la piel distintas a los melanocitos. Es más frecuente en cabeza, cara, cuello, dorso de las manos, brazos y piernas, por ser las zonas más expuestas a los rayos del sol.

Diagnóstico del cáncer de piel (no melanoma)

Actualizado: 31 de agosto de 2018

Cualquier lesión sospechosa de indicar la presencia de cáncer de piel debe ser examinada por el médico para un diagnóstico visual o mediante dermatoscopia digital, o seguimiento de la lesión y, si lo considera indicado, se realizará una biopsia (quitar parte o toda la lesión), para luego examinarla en el microscopio y diagnosticarlo (diagnóstico anatomopatólogico).

El diagnóstico clínico del cáncer de piel (no melanoma) por parte del dermatólogo incluirá también la exploración de los territorios linfáticos cercanos, con el fin de determinar la presencia de ganglios afectados, que en algunos casos han de ser biopsiados si fuera necesario.

El tipo de biopsia cutánea a realizar dependerá del tipo de piel a criterio del dermatólogo, pero en algunas lesiones circunscritas, localizadas y sobreelevadas es fácil que con técnicas como el curetaje o similares, la propia biopsia sirva de extirpación de la lesión con márgenes cutáneos amplios para eliminar completamente el tumor.

Ante la sospecha de diseminación locorregional o a distancia, se deberá completar el estudio con otras pruebas de imagen (ecografía, TAC o RMN -resonancia magnética), analíticas, etcétera.

Creado: 23 de febrero de 2016

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