Los síntomas que refiera el paciente van a ayudar notablemente a identificar el diagnóstico de las hemorroides. La presencia de dolor, sangrado y picor forman el síndrome hemorroidal que dirige al médico hacia la exploración y técnicas endoscópicas.

La exploración visual y manual del médico establecerá la presencia de hemorroides y de qué tipo son. Se visualizarán a simple vista las externas o las internas prolapsadas y se podrá categorizar según la posibilidad de reintroducción que presenten. La presencia de un bulto morado y extremadamente doloroso será muy sugerente de una trombosis.

En casos en los que no se visualizan y la sospecha sea de hemorroides internas, se puede aconsejar la realización de una rectoscopia, que es un procedimiento endoscopico tan solo del canal anal y del recto. Esto se realizará bajo sedación para evitar molestias y permitirá la visualización de las mismas y sus posibles complicaciones.

En aquellas personas en las que el síntoma único de almorranas sea el sangrado al defecar, se puede plantear la duda, a pesar de la presencia de hemorroides, con otros diagnósticos de mayor envergadura, por lo que se puede proceder a una colonoscopia completa con el fin de descartar tumores, divertículos o pólipos como causa de ese sangrado.

Creado: 13 de abril de 2016

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