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Tortícolis
La tortícolis es una contractura o distonía de los músculos del cuello, que puede deberse a posturas o movimientos inadecuados, o estar asociada a otros problemas de salud. Conoce sus causas, síntomas y soluciones.
Escrito por Dra. Sari Arponen, Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón

Tratamiento y prevención de la tortícolis

Tratamiento y prevención de la tortícolis

La tortícolis común es un cuadro muy molesto, pero benigno y autolimitado, que se suele resolver por sí mismo en 1-2 semanas. Mientras tanto, es conveniente no forzar los músculos de la zona, con un reposo relativo y actividad adaptada a las molestias. No se recomienda utilizar collarín en estos casos, puesto que solamente acabaría por debilitar más los músculos de la zona, siendo esto contraproducente a largo plazo.

Mientras duren los síntomas de la tortícolis, se pueden llevar a cabo varias medidas de tratamiento domiciliario, como es la aplicación de calor y la toma de analgésicos y antiinflamatorios en caso de dolor intenso. El uso de relajantes musculares puede aliviar algo, pero tienen muchos efectos secundarios indeseables y siempre deben ser prescritos por el médico. La toma de magnesio por vía oral, a una dosis media o alta, puede suponer también un alivio.

El fisioterapeuta es el profesional que puede aportar una mejoría importante para los síntomas de la tortícolis, utilizando técnicas de masaje, estiramiento pasivo, punción seca, electroterapia, ultrasonidos, o infrarrojos. No se recomienda realizar masajes ni tampoco movilizaciones cervicales por un profesional no cualificado, por el riesgo que suponen estas técnicas si no se realizan de forma adecuada.

Aplicación de electrodos para la tortícolis
 

Los casos en los que la tortícolis se debe a una causa infecciosa, tumoral o traumática necesitan un tratamiento específico de la causa por el especialista correspondiente. Cuando la tortícolis es congénita, o se ha cronificado por la razón que sea, se pueden utilizar fármacos como el baclofeno o las inyecciones de toxina botulínica en los músculos afectados. El tratamiento fisioterápico debería incluirse siempre en la terapia de estos pacientes.

Cómo prevenir la tortícolis

La tortícolis común se puede prevenir evitando las malas posturas cuando se duerme, cuando se trabaja con el ordenador, o al hablar por el teléfono. Es conveniente evitar los movimientos muy bruscos del cuello. Por supuesto, el exceso de estrés del ritmo de vida actual no ayuda a prevenir la tortícolis, por lo que diversas técnicas de relajación y estiramientos pueden ayudar a evitar su aparición.

Actualizado: 16 de Agosto de 2018

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