Tuberculosis
La tuberculosis es una infección bacteriana, un quebradero de cabeza que lejos de erradicarse es, aún hoy, la segunda enfermedad infecciosa con mayor número de afectados tras el sida, y la más letal. Descubre cómo combatirla.

Qué es la tuberculosis

Actualizado: 26 de mayo de 2020

La tuberculosis (TB) es una infección producida por una bacteria de la familia de las micobacterias; principalmente, Mycobacterium tuberculosis (aunque hay otras micobacterias que pueden producir la enfermedad: Mycobacterium africanum, M. bovis, M. canetti, y M. microti). Habitualmente provoca tos, fiebre, expectoración, en ocasiones con sangre, cansancio, e incluso pérdida de peso.

Esta enfermedad infecciosa también es conocida como bacilo de Koch en referencia a su forma alargada y a su descubridor, Robert Koch, que consiguió, en 1882, aislar la bacteria de las flemas expulsadas por pacientes con síntomas similares. De esta forma, pudo demostrar que era contagiosa, y que separando a estos pacientes de las personas sanas (la conocida cuarentena) se impedía la diseminación de la bacteria.

Tipos de tuberculosis

A pesar de que la localización pulmonar es la más frecuente, la bacteria de la tuberculosis puede crecer en otros muchos lugares del organismo. Es lo que se conoce como tuberculosis localizada, ya que solo afecta a un órgano. Algunos de estos son, además del pulmón: piel, tracto gastro-intestinal (estómago, intestino y otros órganos asociados), riñón y cerebro. La bacteria puede alcanzar el cerebro produciendo una meningitis tuberculosa, que es muy peligrosa y muy difícil de tratar.

La tuberculosis puede diseminarse (tuberculosis miliar o diseminada) por la sangre alcanzando muchos órganos a la vez. Esta forma es muy grave, y suele aparecer en personas en las que el sistema inmune está debilitado o es casi inexistente.

Incidencia de la tuberculosis en el mundo

Ningún país del mundo ha conseguido erradicar por completo la tuberculosis y, aunque se trata de una infección prevenible, es todavía la segunda enfermedad infecciosa más importante a nivel mundial (tras el SIDA) y la que más muertes produce –1,5 millones de personas en 2018, siendo también la principal causa de muerte entre las personas con VIH–, a pesar de los adelantos en el diagnóstico y la eficacia de los tratamientos.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que en 2018 fueron diagnosticadas y tratadas por tuberculosis 7 millones de personas, de las que murieron a consecuencia de la enfermedad 1,5 millones, la mayoría en países poco desarrollados y de economía pobre.

De hecho, se estima que en torno al 95% de las muertes por tuberculosis tiene lugar en países en vías de desarrollo, siendo una de las principales causas de fallecimiento entre las mujeres de entre 15 y 44 años. Según la OMS, en 2018 la mayor carga de tuberculosis se ha registrado en ocho países: Bangladesh, China, India, Indonesia, Nigeria, Pakistán, Filipinas y Sudáfrica.

Infección por tuberculosis

Aunque el últmo informe de la OMS sobre tuberculosis (Global TB Report) revela que el número de casos ha descendido progresivamente en los últimos años, la carga de la enfermedad continúa siendo elevada en las poblaciones marginadas y con escasos recusos económicos, y estima que alrededor de 10 millones de personas desarrollaron tuberculosis en 2018, pero unos tres millones todavía no reciben los cuidados que necesitan, debido a unas estructuras sanitarias deficientes que no les proporcionan el diagnóstico y tratamiento adecuados. En estos países, además, tampoco se reportan a las autoridades todos los casos detectados.

En España se registra una media de nueve casos nuevos por 100.000 habitantes y año, según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), que indican que en 2018 se registraron 4.389 casos de tuberculosis, siendo Cataluña con 944 pacientes, Andalucía con 604, y Madrid con 574 las comunidades autónomas con mayor número de casos registrados.

Según el informe del European Centre for Disease Prevention and Control (2015) es el sexto país de la Unión Europea con más casos notificados. Desde este organismo advierten que aunque los casos de tuberculosis están disminuyendo en la mayoría de los países europeos, no descienden lo suficientemente rápido como para pensar que sea posible erradicar la enfermedad en las regiones con menor incidencia en el año 2030 como estaba previsto. Para la SEPAR, mejorar el control de casos, garantizar el abastecimiento de fármacos e incentivar la investigación son las tres medidas prioritarias para acelerar la tendencia a la baja.

Creado: 4 de agosto de 2010

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