Varicela
La vacuna contra la varicela resulta efectiva en el 80% de los casos, y sus efectos secundarios son leves en personas sanas, por lo que está recomendada para evitar la propagación de la enfermedad.

Prevención de la varicela

Actualizado: 1 de agosto de 2017

Existe una vacuna para la varicela. La vacuna previene la aparición de la enfermedad hasta en un 80% de los casos. De hecho, aplicar la vacuna dentro de las 72 horas tras la exposición al virus es entre un 90 y un 100% eficaz para prevenir la enfermedad. Los objetivos de esta vacuna son:

  • Evitar la propagación de la enfermedad.
  • Evitar sus complicaciones.
  • Evitar la reinfección posterior en forma de herpes zóster.

El modo de empleo de la vacuna de la varicela es:

  • En niños se administran dos dosis, una a los 12–15 meses de edad, y la segunda a los 4-6 años. (Aunque puede administrarse antes de los cuatro años, siempre y cuando hayan pasado tres meses desde la primera dosis).
  • A partir de los 13 años, todos aquellos que no se hayan vacunado, ni hayan tenido varicela, deben recibir dos dosis, con un intervalo de cuatro a ocho semanas.

Efectos secundarios y contraindicaciones de la vacuna de la varicela

Generalmente, no provoca reacciones significativas en niños y adolescentes sanos. Presenta unos efectos secundarios leves como son el enrojecimiento de la zona, dolor e inflamación del área donde se aplica, así como mareo, cansancio, fiebre o náuseas. Tras la vacunación, los pacientes pueden padecer una varicela causada por la propia vacuna. Esta varicela aparecerá entre los cinco y los 26 días posteriores a la inoculación del virus.

Aun vacunándose, algunos niños pueden desarrollar a lo largo de su vida la varicela, aunque presentarán un cuadro mucho más leve (menos de 30 vesículas) y se recuperarán mucho más rápido.

La vacuna de la varicela está contraindicada a una serie de personas:

  • Aquellas con antecedentes de reacciones anafilácticas a algún componente de la vacuna
  • Personas que hayan iniciado recientemente quimioterapia.
  • Mujeres embarazas (de hecho se debe evitar el embarazo en las cuatro semanas siguientes a la vacunación).
  • La presencia de una enfermedad grave, y en caso de un sistema inmunitario débil.

A los grupos de alto riesgo que hayan tenido contacto con un enfermo de varicela, y no puedan recibir la vacuna, se les puede suministrar una inmunoglobulina antivaricela dentro de las 96 horas posteriores al contacto.

Creado: 4 de agosto de 2010

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