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Mente y emociones
Cleptomanía
Los cleptómanos no roban para enriquecerse o perjudicar a nadie, simplemente lo hacen porque sufren un trastorno del control de los impulsos. Te explicamos cómo se manifiesta y qué técnicas existen para controlarlo.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Diagnóstico de la cleptomanía

Diagnóstico de la cleptomanía

Lo primero que hay que distinguir es la cleptomanía de aquellas conductas similares pero que no están guiadas por una enfermedad mental; no siendo considerado como cleptomanía aquel acto de robo:

  • Cometido con el objetivo del enriquecimiento personal o para saciar una necesidad.
  • Normalmente planificado.
  • Sin estar guiado por un impulso irremediable.
  • Sin remordimiento por el acto cometido.

Igualmente, habrá que diferenciar la cleptomanía de otros trastornos que provocan unas conductas inapropiadas que pueden conllevar actos esporádicos de hurtos, como ocurre en el caso del trastorno antisocial, cuyo objetivo no es tanto el enriquecimiento ni tan siquiera liberar impulsos adictivos, sino expresar contra los demás su rabia y frustración, rasgos propios de su personalidad.

La cleptomanía con frecuencia suele presentarse junto con otros trastornos, bien del estado de ánimo o del comportamiento alimenticio, haciendo más complicado establecer un diagnóstico claro y dificultando los resultados esperables del tratamiento. Lo ideal es que el afectado pueda hablar del problema con un especialista en Psicología que determine si sufre o no cleptomanía.

Actualizado: 11 de Junio de 2015

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