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Una nueva prueba detecta problemas de aprendizaje

Una prueba que evalúa cómo procesa el cerebro las palabras en ambientes ruidosos, es capaz de identificar a los niños con trastornos o dificultades de aprendizaje antes de que tengan edad para aprender a leer.
Una nueva prueba detecta problemas de aprendizaje

El nuevo método ha conseguido predecir con exactitud la comprensión lectora en los niños en edad escolar y si habían sido diagnosticados con algún trastorno del aprendizaje.

17 de Julio de 2015

Los niños cuyos cerebros no procesan de forma eficaz el habla en un ambiente ruidoso son más propensos a tener dificultades con el desarrollo del lenguaje y para aprender a leer al llegar a la edad escolar, según ha revelando una investigación realizada por la Universidad Northwestern de Evanston (Illinois, EE.UU.), en la que se ha desarrollado un método que puede identificar a los niños con trastornos del aprendizaje o dificultades de alfabetización en la etapa prelectora.

Si el cerebro del niño no responde al sonido de manera óptima, no será capaz de desarrollar los recursos lingüísticos necesarios para aprender a leer

Nina Kraus, directora del Laboratorio de Neurociencia Auditiva de Northwestern y principal autora del trabajo, ha explicado que el ruido afecta especialmente a la capacidad del cerebro para identificar las consonantes porque estas se pronuncian rápidamente y son acústicamente más complejas que las vocales, y si el cerebro del niño no responde al sonido de manera óptima, será incapaz de dar sentido a las palabras sobre el ruido de fondo, y no desarrollará los recursos lingüísticos necesarios para aprender a leer.

Los investigadores se centraron en evaluar la capacidad de los niños para descifrar el habla, concretamente las consonantes, en contextos ruidosos como las aulas y los hogares bulliciosos o los entornos urbanos. Para ello, midieron la respuesta del cerebro al sonido empleando electroencefalografía (EEG), colocando los cables del dispositivo sobre el cuero cabelludo de los pequeños para comprobar cómo reaccionaba su cerebro al sonido de las consonantes.

El cerebro, señala Kraus, responde al sonido emitiendo electricidad, lo que permite observar cómo extrae el habla del ruido. Los científicos estudiaron tres datos concretos de la respuesta del cerebro al sonido: la estabilidad con la que los circuitos cerebrales respondían al mismo, la velocidad a la que se activaban, y la calidad con la representaban el timbre del sonido; y elaboraron con ellos un modelo estadístico capaz de predecir el rendimiento de los menores en pruebas de alfabetización temprana.

El modelo desarrollado por estos investigadores ha conseguido predecir con exactitud la comprensión lectora en los niños en edad escolar y si estos habían sido diagnosticados con algún trastorno del aprendizaje. La directora del estudio –que se ha publicado en Plos Biology– ha destacado la importancia de este nuevo enfoque biológico, que permite observar cómo el cerebro da sentido al sonido y cómo influye esto en la alfabetización de cualquier niño.

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'Fuente: 'Fundaciones del ámbito social y de salud, Ampans y Althaia''