PUBLICIDAD

Resfriarse en el embarazo podría causar asma en el bebé

El virus respiratorio sincitial (VRS) que causa el catarro, entre otras infecciones respiratorias, puede atravesar la placenta e infectar los pulmones del feto, aumentando el riesgo de que el futuro bebé padezca asma.
Escrito por: Caridad Ruiz

02/01/2020

Mujer embarazada resfriada

Resfriarse en el embarazo puede afectar a los pulmones del feto, según un estudio de la Universidad de Tulane (EE.UU.), ya que los investigadores han observado en laboratorio que el virus del resfriado común es capaz de atravesar la barrera placentaria, contagiar al bebé, y llegar a causarle una infección pulmonar y a aumentar el riesgo de asma en la infancia. Hasta ahora nunca se había podido probar que este germen pudiese infectar la placenta.

Para realizar esta investigación, publicada en la revista Plos One, los científicos emplearon placentas de embarazadas sanas, donadas tras el parto por cesárea, de las que aislaron los tres tipos de células que solo se encuentran en el tejido placentario: citotrofoblasto, fibroblastos de estroma y células de Hofbauer.

El VRS se replicó en algunas células placentarias

A continuación, las expusieron in vitro al virus respiratorio sincitial (VRS), que causa el catarro y otras infecciones del aparato respiratorio, y así comprobaron que los fibroblastos de estroma y las células de Hofbauer eran susceptibles a la infección. Incluso observaron que el virus se replicó dentro de las paredes de células de Hofbauer, que se cree que se desplazan por toda la placenta y podrían funcionar como un caballo de Troya.

Los resultados del estudio sugieren que la infección materna con un resfriado común puede modificar el correcto desarrollo de los pulmones del futuro bebé

De esta forma, la infección se transfiere a las células epiteliales de los bronquios del feto. En cambio, en las células de citotrofoblasto el VRS solo se replicó de forma limitada. Estos resultados respaldan la idea de que la infección materna con un resfriado común puede modificar el correcto desarrollo de los pulmones del futuro bebé.

Una de las funciones que tiene la placenta es precisamente la de actuar como una barrera protectora para el feto. Impide que gérmenes, virus, bacterias, y sustancias tóxicas lleguen al bebé. No obstante, no es impermeable, y de hecho existen patógenos como el toxoplasma gondii, causante de la toxoplasmosis, la bacteria Listeria monocytogenes, o el virus del Zika, que pueden atravesarla y llegar a infectar al feto, causándole graves malformaciones, o incluso su muerte.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD