Espaciar las dosis de Pfizer protege más contra la variante delta

Espaciar el intervalo entre las dos dosis de la vacuna de Pfizer contra el COVID-19 (de tres a ocho semanas) aumenta los niveles de anticuerpos, protege más frente a la variante delta y favorece la inmunidad a largo plazo.
Escrito por: Eva Salabert

23/07/2021

Espaciar dosis Pfizer mejora inmunidad

Aumentar el periodo de tiempo entre las dos dosis de Pfizer de tres a ocho semanas favorece que el organismo genere unos mayores niveles de anticuerpos contra el coronavirus y protege más frente a la variante delta del virus, según revela un nuevo estudio realizado en Reino Unido cuyos resultados se han publicado como preimpresión y aún no han sido revisados por pares para su publicación en una revista científica.

Este trabajo, en el que se han analizado datos de vacunación de 503 trabajadores de la salud, podría ayudar a determinar cuáles son las mejores estrategias de vacunación contra la variante delta, ya que la efectividad de una primera dosis de la vacuna COVID-19 contra esta es menor, aunque dos dosis continúan siendo protectoras.

“Después de dos dosis de vacuna, los niveles de anticuerpos neutralizantes fueron dos veces más altos después del intervalo de dosificación más largo en comparación con el intervalo de dosificación más corto”

“Para el intervalo de dosificación más largo los niveles de anticuerpos neutralizantes contra la variante delta fueron mal inducidos después de una sola dosis, y no se mantuvieron durante el intervalo antes de la segunda dosis”. “Después de dos dosis de vacuna, los niveles de anticuerpos neutralizantes fueron dos veces más altos después del intervalo de dosificación más largo en comparación con el intervalo de dosificación más corto”, han informado en declaraciones a Reuters los autores del estudio, que está siendo dirigido por la Universidad de Oxford.

Anticuerpos neutralizantes y células T contra el COVID

Aunque los anticuerpos neutralizantes del SARS-CoV-2 desempeñan un papel clave en la inmunidad contra el COVID-19, la función de las células T es también muy importante. En la investigación se comprobó que los niveles generales de células T eran 1,6 veces más bajos cuando el intervalo entre las dos dosis de la vacuna era largo, en comparación con el programa de dosificación corto –de 3-4 semanas entre ambas dosis–, pero que había una mayor proporción de células T 'auxiliares', ­que apoyan la memoria inmune a largo plazo, con el intervalo largo.

En Reino Unido se recomienda ahora espaciar las dos dosis de Pfizer ocho semanas para proporcionar a un mayor número de personas una elevada protección contra la variante delta más rápidamente

Según los autores del trabajo cualquier esquema de dosificación generó una potente respuesta de anticuerpos y células T. Estos hallazgos secundan la hipótesis de que aunque sea necesario administrar una segunda dosis de la vacuna para conseguir una protección completa contra la variante delta, el hecho de retrasar esta dosis podría suministrar una inmunidad más persistente.

En Reino Unido se recomienda ahora espaciar las dos dosis de Pfizer ocho semanas para proporcionar a un mayor número de personas una elevada protección contra la variante delta más rápidamente. Susanna Dunachie, investigadora en jefe adjunta del estudio, ha declarado a los periodistas: “Creo que la octava semana es el punto óptimo”.

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