Las células T inmunes combaten variantes del SARS-CoV-2 recientes

Las células T CD8 + específicas del SARS-CoV-2 de pacientes recuperados del COVID-19 pueden reconocer mutaciones recientes del virus, según un estudio que sugiere que las vacunas también protegerían contra dichas variantes.
Escrito por: Eva Salabert

31/03/2021

Células T combaten variantes del COVID

Las nuevas variantes del SARS-CoV-2, como las identificadas en Reino Unido, Brasil o Sudáfrica, podrían evadir la respuesta del sistema inmune que se generó tras superar el COVID-19 cuando la infección se produjo por el virus inicial, o al recibir alguna de las vacunas contra el coronavirus, o eso al menos es lo que han indicado algunos estudios, como uno realizado recientemente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (Estados Unidos).

Esto aumentaría las probabilidades de reinfectarse o reduciría la eficacia de la vacunación. Sin embargo, científicos del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, han analizado muestras de células sanguíneas de 30 personas que habían contraído la infección y se habían recuperado de la misma antes de que apareciesen variantes del SARS-CoV-2, y han descubierto que la célula T CD8 + –un elemento clave en la respuesta inmune al coronavirus– permanecía activa contra el virus.

Las células T CD8 + limitan la infección al reconocer partes de la proteína del virus presentes en la superficie de las células infectadas y eliminar esas células

El objetivo de los investigadores era averiguar si las células T CD8 + en la sangre de individuos recuperados del COVID-19 tras haberse infectado con el virus inicial eran capaces de reconocer tres de las variantes posteriores del SARS-CoV-2: en concreto B.1.1.7, detectada por primera vez en el Reino Unido; B.1.351, descubierta originalmente en la República de Sudáfrica, y B.1.1.248, que se observó por primera vez en Brasil.

Cada una de las variantes presenta mutaciones en todo el virus, particulamente en la región de la proteína de pico que emplea el coronavirus para adherirse a las células e introducirse en ellas. Las mutaciones en esta región del virus podrían hacer que fuese menos fácil de reconocer para las células T y los anticuerpos neutralizantes que producen las células B del sistema inmune tras una infección o la administración de una vacuna.

Respuesta inmune efectiva contra variantes del SARS-CoV-2

La investigación, que se ha publicado en Oxford Academic, reveló que las respuestas de células T CD8 + específicas del SARS-CoV-2 de los pacientes recuperados del COVID-19 que participaron en el estudio se mantenían intactas en gran parte y eran capaces de reconocer prácticamente todas las mutaciones en las variantes analizadas. Las células T CD8 + limitan la infección al reconocer partes de la proteína del virus presentes en la superficie de las células infectadas y eliminar esas células.

Aunque los autores del trabajo opinan que es necesario realizar estudios más amplios consideran que sus hallazgos sugieren que la respuesta de las células T en personas convalecientes, y con mucha probabilidad también en los vacunados, no se vería muy afectada por las mutaciones halladas en estas tres variantes y debería conferir protección contra nuevas variantes.

Las respuestas de células T CD8 + específicas del SARS-CoV-2 de los pacientes recuperados del COVID-19 eran capaces de reconocer prácticamente todas las mutaciones en las variantes analizadas

Se desconocen cuáles son los niveles exactos y la composición de las respuestas de anticuerpos y células T que se necesitan para conseguir la inmunidad al coronavirus, pero estos científicos consideran que para conseguir una inmunidad óptima al SARS-Cov-2 probablemente se necesite una potente respuesta de células T multivalentes, además de anticuerpos neutralizantes y otras respuestas que protejan contra las actuales cepas del virus y otras variantes nuevas.

Por ello, han señalado que para determinar si sería necesario administrar vacunas de refuerzo es muy importante monitorear la amplitud, magnitud y durabilidad de las respuestas de células T anti-SARS-CoV-2 en personas recuperadas del COVID-19 y en aquellos que ya han sido vacunados.

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