El logopeda, clave para recuperar la voz en la esclerosis múltiple

La debilidad y falta de tono muscular del diafragma en pacientes con esclerosis múltiple afecta a su articulación, fonación y respiración. La intervención del logopeda consigue que recuperen el timbre de su voz y su identidad.

29/05/2020

Logopeda y esclerosis

Algunas personas con esclerosis múltiple sienten que pierden su identidad debido a los cambios que sufren en el tono, el timbre y la intensidad de la voz. Estos inconvenientes están originados, sobre todo, por la debilidad y falta de tono muscular del diafragma (músculo clave en la respiración), lo que impide que la persona tenga una articulación, fonación y coordinación respiratoria efectiva. Así lo explica, coincidiendo con el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple, la logopeda especialista en neurohabilitación y miembro del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid, Pilar Raigal: “Para proyectar el habla y la voz es necesario un mayor control respiratorio que para la respiración fisiológica, y si la musculatura del diafragma está debilitada y la función respiratoria es insuficiente la comunicación oral se ve afectada”.

Jadeos al hablar, baja intensidad de la voz y excesiva resonancia nasal son algunos rasgos característicos en estos casos. Asimismo, en ocasiones, suelen cursar con disfonías que perduran en el tiempo.

La intervención con logopedia consigue que estos pacientes aumenten el volumen, mejoren la articulación de palabras y modulen el timbre

Según Pilar Raigal, el fortalecimiento de los músculos implicados en la inspiración y la espiración y la corrección de patrones respiratorios son los objetivos principales de la terapia. Por ello, la intervención del logopeda se centrará en “enseñar y entrenar al paciente para el correcto control respiratorio, fomentando el control diafragmático y trabajándolo en diferentes posturas”. Todo ello favorecerá que estos pacientes con esclerosis múltiple aumenten el volumen, mejoren la articulación de palabras y modulen el timbre. Asimismo, obtienen una mayor legibilidad del habla y fluidez verbal.

Esta especialista en neurorrehabilitación aclara que lo ideal es que se intervenga cuanto antes, ya que “este tipo de tratamiento es más favorable en las fases iniciales de la enfermedad, ya que los beneficios o la eficacia, pueden verse afectados según avanza el deterioro neurológico”.

Beneficios de la logopedia para la EM a corto y largo plazo

Los beneficios de la intervención logopédica en las personas con esclerosis múltiple que sufren estos problemas de la voz y el habla son muy notables a corto plazo. Los pacientes suelen observar cambios en la voz en pocas sesiones, recuperando así una identidad que creían haber perdido. “Vuelven a escucharse como antes”, sostiene Pilar Raigal, que apunta que esto se debe a que van aumentando el volumen, mejorando en la articulación de palabras e incluso cambiando el timbre.

Para obtener beneficios a largo plazo, la logopeda del CPLCM concreta que es preciso acudir a rehabilitación de forma intensiva “para contribuir al aumento de la capacidad respiratoria y mejorar la capacidad de comunicación, integrándola en todos los aspectos de su vida para conseguir el mayor progreso posible”.

La familia y el entorno del paciente deben estar integrados en el tratamiento de rehabilitación

Esta especialista asegura que hay estudios que demuestran que los entrenamientos en 10 semanas con logopedia provocan en estos pacientes un efecto beneficioso sobre la fuerza de los músculos que intervienen en la inspiración, por lo que se recomiendan como complemento en los procesos de neurorrehabilitación.

Por otra parte, Pilar Raigal subraya que es muy importante tener en cuenta la rehabilitación funcional y contar siempre con el entorno, sobre todo con la familia. “De poco servirá que demos pautas a la persona afectada con esclerosis múltiple, si las personas más cercanas no están integradas en el tratamiento”. Por ejemplo, indica que un gesto muy simple y que facilita la comunicación de estas personas es que, si van en silla de ruedas,  el familiar o amigo se pongan a su altura para hablarle. De este modo, se evita que la persona afectada hable mirando para arriba y dificulte su articulación y su fonación.

Fuente: Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid

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