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Logran eliminar las células del cáncer de próstata agotando su energía

Las células del cáncer de próstata pueden ser destruidas con los fármacos roterona y deguelina, que inhiben la actividad de las mitocondrias y hacen que las células cancerosas necesiten agotar toda su energía.
Escrito por: Eva Salabert

06/04/2018

Hombre en la consulta del médico por problemas de cáncer de próstata

En teoría todas las células tratadas con inhibidores de las mitocondrias se verán obligadas a agotar su energía y morirán.

Dos medicamentos experimentales que inhiben la actividad de las mitocondrias han logrado que las células del cáncer de próstata consuman toda su energía y mueran, sin provocar efectos nocivos en las células sanas, en un estudio realizado por científicos del Laboratorio Cold Spring Harbor en Laurel Hollow (Estados Unidos), que se ha publicado en Cell Reports.

Los fármacos, rotenona y deguelina, se elaboraron a partir de las raíces de plantas, y fueron administrados a ratones con cáncer de próstata cuyas células malignas carecían de los supresores tumorales PTEN (enzima fosfatidilinositol-3,4,5-trisfosfato 3-fosfatasa) y p53. La falta de estos supresores es habitual en los pacientes con tumores de próstata en fase avanzada y se relaciona con la presencia de metástasis.

Administrar los inhibidores de las mitocondrias a los pacientes con cáncer cuando tengan bajos los niveles de azúcar permitiría la destrucción selectiva de las células malignas

Al inhibir las mitocondrias las células cancerosas necesitaron consumir toda la glucosa almacenada para obtener energía y conservar sus mitocondrias, y terminaron por agotar toda su energía y morir. Los investigadores comprobaron que, sin embargo, aunque la función mitocondrial de las células sanas también resultaba inhibida, estas utilizan la glucosa de manera diferente, por lo que no se vieron afectadas por el tratamiento.

Administrar el tratamiento en el momento oportuno

Lloyd Trotman, director del trabajo, ha explicado que en teoría todas las células tratadas con inhibidores de las mitocondrias se verán obligadas a agotar su energía y morirán, pero en las células que carecen de PTEN el proceso será mucho más rápido, por lo que la clave está en administrar los inhibidores de las mitocondrias a los pacientes con cáncer en el momento oportuno, que es cuando tengan bajos los niveles de azúcar, porque esto permitiría la destrucción selectiva de las células malignas.

Esto es lo contrario de lo que se está haciendo con la metformina –un medicamento antidiabético que se está probando en la prevención y el tratamiento de diversos tipos de cáncer–, ya que los fármacos para tratar la diabetes se administran inmediatamente después de las comidas, cuando los niveles de glucosa aumentan.

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