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Un nuevo fármaco, eficaz contra un tipo de cáncer de pulmón agresivo

Omomyc, un fármaco capaz de inhibir una proteína implicada en la proliferación del cáncer, logra retrasar la progresión tumoral en modelos experimentales de cáncer de pulmón no microcítico.
Escrito por: Eva Salabert

21/03/2019

Radiografía de cáncer de pulmón

Investigadores españoles del Instituto de Oncología Vall d'Hebron (VHIO) liderados por Laura Soucek han desarrollado un nuevo fármaco –Omomyc– que puede inhibir el oncogén MYC, una proteína que está presente en todos los tipos de cáncer y que resulta imprescindible para que esta enfermedad prolifere y se haga resistente a los tratamientos, y que ha demostrado su eficacia en distintos modelos experimentales de cáncer de pulmón no microcítico, un tumor muy agresivo y con mal pronóstico.

Los científicos llevaban años investigando la forma de inhibir MYC y ya habían comprobado que su función en los tejidos sanos era irrelevante y que las células normales sobrevivían sin esta proteína. Otro inconveniente con el que tuvieron que lidiar es que MYC se sitúa en el núcleo de las células y esto la convertía en un objetivo difícil de alcanzar por las terapias disponibles. Sin embargo, Omomyc tiene suficiente capacidad de penetración celular y nuclear.

El fármaco se puede administrar por vía intranasal e intravenosa, y en el segundo caso alcanza las células tumorales presentes en todo el organismo, ya que en los ensayos con ratones ha demostrado que, a diferencia de otros péptidos, es muy estable en sangre y no se destruye, sino que llega a otros tejidos por vía sistémica, y esto es muy importante cuando se trata de tumores con muchas probabilidades de generar metástasis.

Eficaz en diversos modelos experimentales

Omomyc se ha probado con éxito en distintos modelos experimentales de cáncer de pulmón no microcítico; en concreto en líneas celulares de tumores humanos, en ratones transgénicos (en los que el cáncer se desarrolla directamente), y en ratones a los que se les habían realizado injertos de tumores humanos.

En las líneas celulares el fármaco inducía la muerte de las células cancerosas, y en los ratones retrasaba la progresión tumoral y en combinación con paclitaxel duplicaba la supervivencia de los animales

Los resultados de la investigación, que se han publicado en Science Translational Medicine, demuestran que en las líneas celulares el fármaco penetraba en las células cancerosas e inducía su muerte, mientras que en los ratones retrasaba la progresión tumoral, y cuando se combinó este tratamiento con paclitaxel –un medicamento quimioterápico– se duplicaba la supervivencia de los animales.

Laura Soucek explica que al inhibir MYC no solo se detiene el crecimiento del tumor sino que también se produce una regresión del cáncer y que también estimula al sistema inmune para que combata con mayor eficacia las células cancerosas. Esta experta también afirma que sus hallazgos confirman que bloquear la actividad de MYC es posible sin afectar a tejidos sanos, y que su próximo objetivo es demostrar que también es seguro y eficaz para tratar el cáncer en los pacientes.

Marie-Eve Beaulieu, que ha formado parte del equipo de Soucek como investigadora postdoctoral y en la actualidad es directora científica de Peptomyc –una spin-off vinculada al VHIO que ha desarrollado Omomyc–, señala que tienen previsto iniciar los ensayos clínicos en 2020 y que el fármaco se probará en principio en cáncer de pulmón no microcítico y cáncer de mama triple negativo metastásico, pero si los resultados son positivos el tratamiento se ampliará a otros tipos de cáncer.

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