El SARS-CoV-2 infecta el músculo cardiaco y altera su contracción

El SARS-CoV-2, causante del COVID-19, ha demostrado que tiene la capacidad de invadir y replicarse en las células musculares del corazón, lo que provoca alteraciones en las contracciones que bombean sangre al organismo.
Escrito por: Natalia Castejón

04/03/2021

Así afecta el coronavirus al corazón

El COVID-19 puede dañar la salud del corazón, ya son varios los estudios que lo han demostrado. El más reciente, realizado por un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington (EE.UU.), ha descubierto que el virus SARS-CoV-2 puede llegar hasta el corazón, infectando las células musculares y alterando las contracciones encargadas de bombear la sangre al organismo.

Al parecer, el virus responsable del coronavirus puede causar la muerte celular en los tejidos musculares del corazón, con el riesgo para la salud cardiaca que esto conlleva. Para realizar este estudio, publicado en el Journal of the American College of Cardiology, los investigadores usaron células madre con las que diseñaron tejido cardiaco que fue infectado con el SARS-CoV-2.

Incluso las personas jóvenes con síntomas leves de COVID-19 pueden acabar desarrollando problemas cardiacos en el futuro

El estudio mostró que el coronavirus infectó el corazón –las células del músculo cardíaco– en pacientes con COVID-19 que desarrollaron insuficiencia cardíaca. Concretamente, observaron que el virus acaba con la vida de las células del músculo cardiaco y además, destruye las fibras musculares que se encargan de la contracción del músculo.

El COVID-19 puede causar complicaciones coronarias futuras

“El COVID-19 está provocando una respuesta inmunitaria diferente en el corazón en comparación con otros virus, y aún no sabemos qué significa eso. En general, las células inmunitarias que responden a otros virus tienden a asociarse con una enfermedad relativamente breve que se resuelve con cuidados de apoyo. Pero las células inmunes que vemos en los pacientes cardíacos con COVID-19 tienden a estar asociadas con una condición crónica que puede tener consecuencias a largo plazo” ha explicado Kory J. Lavine, uno de los autores.

También encontraron que esta muerte celular y la pérdida de fibras en el músculo del corazón pueden darse incluso aunque no haya inflamación. Esto puede ocurrir como otro daño, además del causado por el virus, pero esta inflamación no es la causa inicial de los daños cardiacos.

Por otro lado, el experto ha añadido que incluso las personas jóvenes que tengan síntomas leves de COVID-19 pueden acabar desarrollando problemas cardiacos en el futuro, por lo que insta a tomarse en serio al virus y hacer todo lo posible para prevenir y detener la propagación del SARS-CoV-2, para “que no tengamos una epidemia aún mayor de enfermedades cardíacas prevenibles en el futuro”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD