Crean un sensor inalámbrico que monitoriza síntomas clave del COVID-19

Un sensor inalámbrico que se coloca sobre la piel en la garganta del paciente permite detectar y monitorizar a distancia síntomas del COVID-19 como la tos, los problemas respiratorios o la fiebre, incluso aunque sean sutiles.
Escrito por: Eva Salabert

05/05/2020

Crean un sensor inalámbrico que monitoriza síntomas clave del coronavirus

Imágenes cedidas por la Universidad de Northwestern.

La rápida evolución del COVID-19 requiere de un seguimiento constante de los pacientes y de la creación de nuevos sistemas para recopilar y analizar los datos de los mismos. En este sentido, científicos de la Universidad Northwestern y el Shirley Ryan AbilityLab de Chicago acaban de diseñar un nuevo dispositivo inalámbrico que se coloca debajo de la muesca supraesternal –el hueco visible en la base de la garganta– capaz de monitorizar los síntomas más característicos del COVID-19 como la tos, la fiebre y las alteraciones respiratorias que experimentan los afectados.

Esta nueva herramienta ha sido desarrollada con el objetivo de controlar a distancia síntomas clave de la infección por el coronavirus SARS-CoV-2 en los pacientes, como la intensidad de la tos y los patrones que sigue, los movimientos de la pared torácica (que indican si la persona respira con dificultad o de forma irregular), la frecuencia cardíaca, los sonidos respiratorios o la temperatura corporal, incluida la fiebre.

El dispositivo es capaz de detectar síntomas sutiles, pero potencialmente vitales, de la enfermedad por coronavirus

El dispositivo es suave y flexible, con un tamaño similar al de un sello postal, y se puede llevar durante las 24 horas del día los siete días de la semana. Los datos que recoge se transmiten de forma inalámbrica a una nube en la que una serie de algoritmos automatizados se encargan de generar resúmenes gráficos personalizados, que permiten facilitar un seguimiento rápido y por control remoto del paciente, según ha informado en una nota de prensa el centro educativo.

Un sensor inalámbrico que se coloca en la piel de la garganta detecta y monitoriza síntomas del COVID-19
Imágenes cedidas por la Universidad de Northwestern.

John A. Rogers, el investigador de la Universidad Northwestern que ha dirigido el estudio en el que se ha creado la nueva tecnología, ha señalado que recientes trabajos publicados en Journal of the American Medical Association sugieren que los primeros signos de la infección por SARS-CoV-2 son fiebre, tos y problemas para respirar, y que este dispositivo se coloca en una ubicación del cuerpo ideal para medir la frecuencia respiratoria porque el flujo de aire se produce allí, cerca de la superficie de la piel.

Inteligencia artificial para detectar síntomas sutiles del COVID-19

Gracias al continuo flujo de datos y al uso de la inteligencia artificial el dispositivo es capaz de detectar síntomas sutiles, pero potencialmente vitales, de la enfermedad por coronavirus, ya que puede medir e interpretar de forma continuada la tos y la actividad respiratoria de una manera que hasta ahora no era posible con los sistemas tradicionales de monitoreo. Desde mediados de abril unos 25 pacientes con COVID-19 y los profesionales sanitarios que los atienden están utilizando esta tecnología para probar su eficacia, y el experimento ha conseguido reunir más de un terabyte de datos a lo largo de las alrededor de 1.500 horas acumuladas de uso.

Los investigadores están trabajando en el desarrollo de algoritmos que identifiquen síntomas antes incluso de que los infectados puedan percibirlos

Los autores del trabajo están trabajando además en el desarrollo de algoritmos de datos especialmente diseñados para detectar manifestaciones tempranas asociadas a la infección para poder monitorear a los pacientes a medida que la enfermedad progresa. Según ha explicado Arun Jayaraman, líder del equipo de Shirley Ryan AbilityLab, los algoritmos que están desarrollando identificarán signos y síntomas antes incluso de que los infectados puedan percibirlos.

Jayaraman afirma que los datos proporcionados por los sensores que han creado servirá para proteger tanto a los pacientes como al personal sanitario, ya que informarán sobre las intervenciones necesarias para disminuir el riesgo de transmisión del virus e incrementar las probabilidades de obtener mejores resultados.

Rogers, por su parte, ha añadido que se han elaborado dispositivos personalizados, algoritmos de datos, interfaces de usuario y sistemas de datos basados ​​en la nube para responder de forma directa a las necesidades específicas de los profesionales que están en la primera línea de la atención médica. Y ha indicado que las capacidades de medición son exclusivas de la herramienta que han creado y no se pueden conseguir con el empleo de otros dispositivos que se colocan en el dedo o la muñeca.

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