La intubación por el COVID-19 se podría evitar en el 70% de los casos

El 70% de las intubaciones por insuficiencia respiratoria grave en pacientes con COVID-19 podrían evitarse gracias a tres alternativas: la oxigenoterapia de alto flujo, la ventilación mecánica no invasiva y CPAP.
Escrito por: Natalia Castejón

13/11/2020

COVID-19: alternativas a la intubación

Una de las imágenes más impactantes de la pandemia de COVID-19 es la de pacientes intubados en las UCI hospitalarias, y es que, entre un 5% y un 10% de los pacientes que son ingresados por esta enfermedad presentan insuficiencia respiratoria grave, una situación clínica que requiere de intubación, un procedimiento para proporcionarles ventilación mecánica y que puedan respirar mejor.

Ahora, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha informado de que el 70% de esos casos que requieren intubación podrían evitar este método invasivo con otras técnicas igual de efectivas, pues realizar este procedimiento a una persona con COVID-19 supone un gran riesgo, tanto para el paciente como para los sanitarios que se encuentran en la sala.

Tres alternativas a la intubación

Según datos proporcionados por la SEPAR, la intubación para la ventilación mecánica es una técnica invasiva asociada a más de un 50% de mortalidad, por lo que creen que debería evitarse siempre que sea posible, y para hacerlo exponen que existen tres alternativas de técnicas no invasivas que son útiles en estos casos: la oxigenoterapia de alto flujo, la presión positiva continua en la vía aérea (CPAP) y la ventilación mecánica no invasiva (VMNI).

Estas técnicas no invasivas se deben usar en los pacientes cuando tengan una concentración de oxígeno entre el 40% y el 50%, llamada fracción inspirada de oxígeno (FiO2)

Tal y como explica el Dr. Manuel Luján, ponente que ha dado a conocer este planteamiento en el 53º Congreso Virtual de SEPAR, la tasa de fracaso de estas técnicas es de entre el 20% y el 30% y “se trata de pacientes que, en las circunstancias habituales, serían intubados, por lo que empleando estas técnicas alternativas estaríamos rescatando al 70% de los pacientes”.

Los expertos han indicado que el mejor momento para dar el paso de aplicar alguna de estas técnicas no invasivas en los pacientes sería cuando tiene una concentración de oxígeno entre el 40% y el 50%, que se conoce como fracción inspirada de oxígeno (FiO2), hacerlo antes o después podría ser contraproducente.

Menos riesgo de contagio en los sanitarios

Otro de los riesgos de la intubación, es que el personal sanitario se contagie con el SARS-CoV-2 al efectuar la maniobra, pues durante el procedimiento se puede producir la dispersión de aerosoles cargados de virus, infectando a todo aquel que este a su alrededor.

El Dr. Luján ha expuesto una serie de medidas para evitarlo ten el caso de llevar a cabo las técnicas no invasivas, como la colocación de filtros víricos y bacterianos en los lugares adecuados si se va a utilizar VMNI o CPAP, cubrir la cara del paciente con una mascarilla quirúrgica al llevar a cabo la oxigenoterapia de alto flujo y extremar la precaución en el manejo de los sistemas ventilatorios cuando se despresuricen en la desconexión, el momento más crítico y donde se pueden generar flujos elevados de gas con altas concentraciones virales.

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