La mayoría tiene síntomas de Covid prolongado 7 semanas tras el alta

Más de dos tercios de los pacientes hospitalizados por COVID-19 continúan sufriendo síntomas debilitantes más de siete semanas después de ser dados de alta, según un nuevo estudio codirigido por investigadores de UCL.

12/11/2020

7 semanas con síntomas tras el alta

Son muchas las interrogantes aún que rodean al COVID-19, en especial las relativas a sus posibles secuelas y a eso que se ha dado en llamar ‘Covid prolongado’, es decir, aquellas personas que más allá de los 14 días habituales del periodo de síntomas siguen mostrando manifestaciones de la infección.

En este sentido, un nuevo estudio coliderado por investigadores del University College London, realizado en colaboración con médicos del Royal Free London (RFL) y el University College London Hospitals NHS Trust (UCLH), muestra que 54 días después del alta, el 69% de los pacientes todavía experimentaban fatiga, el 53% sufría de dificultad para respirar, el 34% todavía tenía tos y el 15% informó depresión. Además, el 38% de las radiografías de tórax (rayos X) seguían siendo anormales y el 9% empeoraban.

Publicado en la revista médica Thorax, el estudio fue dirigido por el Dr. Swapna Mandal y el profesor John Hurst, que son académicos de la División de Medicina de la UCL y consultores respiratorios de RFL. Los hallazgos representan el trabajo de un gran número de médicos en estos hospitales y académicos de la UCL.

Fatiga, dificultad para respirar, tos o incluso depresión son algunos de los síntomas que aún mostraban muchos pacientes hasta 54 días después de recibir el alta hospitalaria por COVID-19

Los equipos clínicos establecieron una clínica de seguimiento “post-COVID” para revisar los síntomas psicológicos y fisiológicos de los pacientes dados de alta. En total, observaron 384 pacientes que habían dado positivo por COVID-19 y habían sido tratados en Barnet Hospital, Royal Free Hospital o UCLH. En conjunto, la duración media de la estancia hospitalaria fue de 6,5 días.

Radiografías con signos de infección 54 días después del alta

Todos los pacientes fueron atendidos por teléfono o vistos en persona por un miembro del equipo clínico en promedio 54 días después de que salieron del hospital. Se requirieron algunas citas clínicas más cara a cara para los pacientes que necesitaban rehabilitación o más investigación. La investigación mostró que para aquellos pacientes cuya radiografía de tórax todavía mostraba signos de infección cuando fueron dados de alta, el 62% tenía una radiografía normal cuando se repitió, mientras que el resto (38%) todavía mostraba cambios. Casi uno de cada diez (9%) de estos pacientes tuvo una radiografía que fue peor que cuando fueron dados de alta.

El Dr. Mandal, profesor clínico asociado honorario de la División de Medicina de la UCL, dijo que estos datos muestran que el llamado 'Covid largo' es un fenómeno real y que se necesita más investigación para comprender cómo se pueden tratar los síntomas del COVID-19 en el largo plazo.

“Los pacientes cuya enfermedad por COVID-19 es lo suficientemente grave como para requerir atención hospitalaria a menudo continúan sufriendo síntomas importantes durante muchas semanas después del alta”, dijo. El profesor Hurst (División de Medicina de la UCL) apuntó al respecto que: “Comprender el 'Covid prolongado' es fundamental para ayudar a las personas que han pasado por esta experiencia que les cambió la vida a recuperar la salud”.

Limitaciones de la investigación

Los investigadores solo incluyeron a pacientes que dieron positivo en SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19; los pacientes que requieren una estancia prolongada en UCI y hospitalización pueden estar infrarrepresentados en este análisis inicial. La comparación con los síntomas máximos (los que se presentan cuando se encuentra en el hospital) corre el riesgo de sesgo de memoria y otros síntomas como el dolor en el pecho también pueden ser importantes. 

No todos los participantes estaban dispuestos a participar en la revisión o asistir a las investigaciones, lo que podría introducir un sesgo de selección. Los investigadores no pueden determinar si estas características son exclusivas de COVID-19 o similares a las que se encuentran después del ingreso por otra enfermedad respiratoria crítica.

Fuente: University College London

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