La mitad de pacientes intubados por COVID-19 sufren disfagia

El 55% de los pacientes que han necesitado ventilación mecánica mediante intubación a causa de la infección por coronavirus sufren disfagia, por lo que tienen dificultades para tragar y no pueden alimentarse correctamente.
Escrito por: Eva Salabert

28/05/2020

Pacientes intubados por COVID-19 sufren disfagia

La disfagia orofaríngea es una de las secuelas importantes que pueden sufrir las personas que han necesitado ingresar en la unidad de cuidados intensivos de un hospital y ser intubadas para recibir ventilación mecánica a consecuencia de la infección por coronavirus. De hecho, un estudio del Hospital de Mataró dirigido por Pere Clavé, ha comprobado que el 55% de los pacientes en Unidades de Hospitalización COVID-19 presentan disfagia y el 84% riesgo nutricional.

La disfagia es un trastorno de la deglución que dificulta tragar sólidos o líquidos e impide que el afectado pueda alimentarse correctamente, por lo que corre el riesgo de sufrir desnutrición y tener importantes repercusiones para la salud, como han recordado el 28 de mayo con motivo del Día Mundial de la Nutrición desde el Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM).

Cada vez se conocen más datos sobre las consecuencias del COVID-19 y la disfagia es una de ellas, según Marga Durán, logopeda del Hospital 12 de Octubre de Madrid y vocal del CPLCM, que afirma que “más de la mitad de las personas con COVID-19 que han requerido intubaciones prolongadas para ventilación mecánica están presentando disfagia orofaríngea”.

Tratar la disfagia en los pacientes que se están recuperando del COVID-19 puede evitar la malnutrición y la deshidratación y prevenir el riesgo de neumonía aspirativa

La intubación es un procedimiento muy agresivo y puede provocar disfunción en el aparato deglutorio, sobre todo si el paciente permanece intubado de forma prolongada. Esta disfunción puede impedir que un individuo se alimente de manera correcta y segura porque no puede tratar con normalidad. También la sedación y la alimentación por vía parenteral promueven el desarrollo de disfagia porque cuando un paciente lleva mucho tiempo sin comer la musculatura del aparato deglutorio pierde tono, según explica Durán.

El diagnóstico de la disfagia y la rehabilitación logopédica

Diagnosticar esta disfagia en los pacientes que se están recuperando del COVID-19 para instaurar cuanto antes un correcto tratamiento –tanto de la disfagia a líquidos como de la disfagia a sólidos– contribuiría a mejorar su calidad de vida y a evitar serias complicaciones como la malnutrición y la deshidratación, además de prevenir el riesgo de neumonía aspirativa, un grave problema de salud que se puede producir por un trastorno de la deglución que permite que se introduzca en el pulmón el contenido oral o gástrico.

Aunque en algunos de estos pacientes la disfagia revierte espontáneamente y en unos días recuperan su capacidad deglutoria, en otros casos el problema para tragar correctamente puede persistir hasta seis meses, advierte la vocal del CPLCM, por lo que la intervención de un logopeda resulta clave para solucionar sus problemas de deglución y que puedan volver a alimentarse sin riesgos.

El problema para tragar correctamente puede persistir hasta seis meses, y la intervención del logopeda es clave para solucionar los problemas de deglución

El logopeda se encarga de valorar al paciente y establecer una terapia individualizada de acuerdo a sus características y situación concretas con el objetivo de rehabilitar la musculatura orofacial para permitir que recupere el tono muscular y la funcionalidad. Este profesional también se encargará de los cambios de textura de los alimentos que faciliten a la persona una deglución segura y eficaz.

Marga Durán explica que si al principio la alimentación oral no es posible se asegura la adecuada nutrición e hidratación del paciente con la alimentación parenteral, que se apoya con complementos nutritivos ricos en proteínas. Después se irán introduciendo progresivamente diversos alimentos de acuerdo a las indicaciones del logopeda y el nutricionista. Respecto a la hidratación, la experta advierte que la persona debe ingerir "agua con espesante o aguas gelificadas, nunca gelatinas”.

Cuidados del paciente con disfagia en el domicilio

El logopeda también dará una serie de pautas a los pacientes y a sus familias para que al llegar a casa sepan cómo empezar a comer, la postura más indicada para hacerlo, cuáles son los alimentos recomendados o prohibidos, etcétera. En este sentido, Marga Durán recuerda el papel tan importante que desempeñan los cuidadores del paciente en la continuación del tratamiento establecido por el profesional de la logopedia, que mantendrá un seguimiento telefónico del paciente y resolverá las dudas que le surjan.

La higiene oral es clave en los pacientes con disfagia porque la saliva puede transportar gérmenes y restos de la boca a los pulmones y provocar neumonía

Durán afirma que la función deglutoria se reestablece, pero que es necesario tener paciencia, ser constantes, y seguir las pautas indicadas por los profesionales. La experta también ha destacado la importancia de la higiene oral en los pacientes con disfagia, y aconseja que la limpieza bucodental se realice varias veces al día, y no solo en los dientes, sino también en encías, lengua y paladar, porque la saliva puede transportar gérmenes y restos de la boca a los pulmones y provocar neumonía.

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