Las mutaciones del SARS-CoV-2 detectadas no lo hacen más contagioso

Un estudio que ha analizado los genomas de los coronavirus de más de 46.000 pacientes con COVID-19 de 99 países revela que ninguna de las mutaciones del SARS-CoV-2 identificadas parece aumentar su transmisibilidad.
Escrito por: Eva Salabert

25/11/2020

Las mutaciones del coronavirus detectadas no lo hacen más contagioso

Ninguna de las mutaciones del SARS-CoV-2 que se han identificado hasta el momento parece incrementar la capacidad del virus para transmitirse entre los seres humanos, según indica un nuevo estudio liderado por científicos del University College de Londres (UCL), en Reino Unido, en el que se han analizado los genomas de los virus de más de 46.000 pacientes con COVID-19 de 99 países recogidos hasta finales de julio, y que se ha publicado en Nature Communications.

Los investigadores no encontraron evidencias de que ninguna de la mutaciones comunes del coronavirus aumentaran su transmisibilidad. Incluso han comprobado que una mutación en la proteína espiga del virus denominada D614G, que se había identificado como una mutación común que puede hacer que el virus sea más transmisible, no está de hecho asociada con un aumento significativo de su transmisión.

Ninguna de las mutaciones que ha experimentado el SARS-CoV-2 desde el inicio de la pandemia "está haciendo que el COVID-19 se propague con mayor rapidez"

Lucy van Dorp, primera autora del trabajo, ha declarado que han descubierto que ninguna de las mutaciones que ha experimentado el SARS-CoV-2 desde el inicio de la pandemia “está haciendo que el COVID-19 se propague con mayor rapidez, pero debemos permanecer vigilantes y continuar monitoreando las nuevas mutaciones, en particular a medida que las vacunas se van extendiendo”.

Más de 12.000 mutaciones del SARS-CoV-2 identificadas

Los autores del estudio han identificado hasta ahora 12.706 mutaciones en el SARS-CoV-2, y han encontrado una gran evidencia de que 398 de las mutaciones se han producido repetidamente y de forma independiente. De ellas, los investigadores se centraron en 185 mutaciones que han ocurrido al menos tres veces de forma independiente durante el curso de la pandemia.

Para comprobar si las mutaciones aumentan la transmisión del coronavirus, estos científicos hicieron un modelo del árbol evolutivo del patógeno y analizaron si una mutación particular se estaba volviendo cada vez más común; es decir, comprobando si después de que una mutación se produce por primera vez en un virus los descendientes de ese virus superan a aquellos que carecen de esa mutación particular, y no encontraron pruebas de que ninguna de las mutaciones comunes esté aumentando la transmisibilidad del virus.

El coronavirus podría desarrollar mutaciones que escapen a la acción de las vacunas, pero el profesor Balloux confía "en que seremos capaces de identificarlas rápidamente, lo que permitiría actualizar las vacunas a tiempo"

Observaron, sin embargo, que la mayoría de las mutaciones comunes son neutrales y que parecen haber sido inducidas por el sistema inmune humano, en lugar de ser el resultado de la adaptación del virus a su nuevo huésped humano. Este hallazgo contrasta con otro análisis del mismo equipo sobre lo que ocurrió cuando el SARS-CoV-2 saltó posteriormente de los humanos a los visones de granja.

A este respecto, Van Dorp ha explicado que "cuando analizamos los genomas del virus procedentes del visón, nos sorprendió ver que la misma mutación aparecía una y otra vez en diferentes granjas de visones, a pesar de que esas mismas mutaciones rara vez se habían observado en humanos anteriormente".

El profesor François Balloux,  del Instituto de Genética del UCL e investigador principal, ha añadido que "es muy posible que hayamos pasado por alto este período de adaptación temprana del virus en los seres humanos. Anteriormente habíamos estimado que el SARS-CoV-2 saltó a los humanos en octubre o noviembre de 2019, pero los primeros genomas que tenemos datan de finales de diciembre. Para entonces, las mutaciones virales cruciales para la transmisibilidad en los humanos pueden haber surgido y haberse establecido, impidiéndonos estudiarlas".

Adaptación del coronavirus y vacunas

Es habitual que los virus muten y se dividan en distintos linajes a medida que se vuelve más común en la población, pero esto no significa necesariamente que los nuevos linajes sean más contagiosos o perjudiciales. Según Van Dorp "el virus parece estar bien adaptado a la transmisión entre humanos, y puede que ya haya alcanzado su estado óptimo de aptitud en el huésped humano en el momento en que se identificó como un nuevo virus".

Estos científicos también han advertido que es probable que la administración de vacunas a la población ejerza nuevas presiones selectivas sobre el coronavirus con el objetivo de escapar al reconocimiento del sistema inmune humano, y que esto puede tener como consecuencia que desarrolle mutaciones que escapen a la acción de las vacunas, pero el profesor Balloux confía "en que seremos capaces de identificarlas rápidamente, lo que permitiría actualizar las vacunas a tiempo si fuera necesario".

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