Revelan una debilidad del coronavirus atacable por futuras terapias

Dos estudios científicos que han comparado cómo se propagan en las células humanas los flavivirus y coronavirus, incluido el SARS-CoV-2, hallan un punto débil en común que puede servir como diana de futuros tratamientos.
Escrito por: Eva Salabert

11/12/2020

Hallan punto débil del coronavirus

Encuentran un posible punto débil del coronavirus que podría constituir una diana terapéutica para el desarrollo de futuros tratamientos. Se trata de una proteína simple que parece ser necesaria para que el SARS-CoV-2 se reproduzca y se propague a otras células. Se cree que esta molécula, conocida como proteína transmembrana 41 B (TMEM41B), contribuye a la formación de la membrana grasa externa que protege el material genético del virus mientras este se replica en el interior de una célula infectada y antes de infectar otras.

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Estos son los últimos hallazgos de un par de estudios publicados en Cell y liderados por William M. Schneider, y por H.-Heinrich Hoffmann, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York (NYU Grossman School of Medicine), del NYU Langone Health's Perlmutter Cancer Center, y colegas de la Universidad Rockefeller y otros centros. Ambos estudios revelan que TMEM41B es esencial para que el SARS-CoV-2 se replique.

Comparar el SARS-CoV-2 con otros ya conocidos puede descubrir debilidades compartidas, que sirvan como potenciales vulnerabilidades hacia las que dirigir futuras terapias

Los científicos realizaron varios experimentos en los que compararon cómo se reproduce el coronavirus en las células infectadas con el mismo proceso en dos docenas de flavivirus letales, incluyendo los responsables de la fiebre amarilla, la infección por Virus del Nilo Occidental y el zika. Además, también compararon la forma en la que se reproduce en células infectadas con la de otros tres coronavirus estacionales conocidos por causar el resfriado común.

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Un punto débil compartido por dos familias de virus

Para llevar a cabo los estudios, los investigadores emplearon la herramienta de edición genética CRISPR para inactivar cada uno de los más de 19.000 genes de las células humanas infectadas con cada virus, incluyendo el SARS-CoV-2. Compararon entonces los efectos moleculares de cada interrupción en la capacidad de los virus para replicarse.

Además de TMEM41B, encontraron otras 127 firmas moleculares compartidas entre el SARS-CoV-2 y otros coronavirus. Estas incluían reacciones biológicas comunes, o vías, involucradas en el crecimiento celular, la comunicación entre células y los medios por los que las células se unen a otras. Sin embargo, según han declarado los investigadores, TMEM41B fue la única firma molecular que destacó entre las dos familias de virus estudiadas.

Investigarán si las mutaciones en TMEM41B, más habituales en individuos asiáticos, confieren protección contra el COVID-19

Curiosamente, ha señalado John T. Poirier, uno de los principales investigadores, se sabe que las mutaciones o alteraciones en TMEM41B son habituales en uno de cada cinco individuos asiáticos, pero no en europeos o africanos. Este experto advierte, no obstante, que es demasiado pronto para afirmar que esto explique la relativamente desproporcionada gravedad del COVID-19 entre algunos grupos de población de Estados Unidos y otros lugares. Los hallazgos del otro estudio revelaron que las células con esas mutaciones eran más del 50% menos susceptibles a infecciones por flavivirus que las que no presentaban la mutación genética.

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Poirier señala que ambos estudios representan la primera evidencia de que la proteína de transmembrana 41 B es un factor clave para la infección por flavivirus y coronavirus, incluido el SARS-CoV-2, y que comparar este nuevo coronavirus con otros ya conocidos puede descubrir debilidades compartidas, que esperan que sirvan como potenciales vulnerabilidades hacia las que dirigir futuras terapias.

El investigador añade que es necesario investigar más para determinar si las mutaciones en TMEM41B confieren protección contra el COVID-19, y si los asiáticos con la mutación son menos vulnerables a la enfermedad. El equipo de científicos planea determinar cuál es el papel exacto de TMEM41B en la replicación del SARS-CoV-2 para poder empezar a probar potenciales terapias que lo bloqueen.

Actualizado: 11 de diciembre de 2020

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