Las complicaciones en la artroscopia no son muy frecuentes. Algunas que pueden ocurrir alguna vez son:

  • Daño del cartílago articular, ligamentos, tendones u otras estructuras que estén dentro de la rodilla. Pueden ser debidas a un error del cirujano o por alteraciones anatómicas del paciente.
  • Infección de las heridas quirúrgicas o del interior de la rodilla. Cuando sucede es necesario el tratamiento antibiótico intravenoso para evitar la destrucción de la articulación.
  • Lesión de arterias, venas o nervios que pasen alrededor de la articulación. En general, son poco importantes.
  • Limitación del movimiento de la articulación tras la artroscopia, puede ser temporal o definitivo.
  • Trombosis de las venas, más frecuente cuando se intervienen caderas, rodillas o tobillos.
  • Tromboembolismo pulmonar, por la inmovilidad
  • Complicaciones propias de la anestesia (depresión respiratoria, alergia a sedantes, parálisis nerviosa, etcétera).

No obstante, recordamos que estas complicaciones ocurren en contados casos.

Creado: 27 de marzo de 2013

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