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Belleza y bienestar
Hibisco
Las infusiones de hibisco se toman en Asia menor y Sudamérica como un excelente remedio contra el calor y la sed, pero esta planta ofrece otras aplicaciones terapéuticas, como aliviar trastornos de origen digestivo y muscular.
Escrito por Jordi Cebrián, Periodista especializado en plantas medicinales

Hibisco

El hibisco es una planta muy usada en regiones donde el calor aprieta para aliviar la sed. Sin embargo, una infusión de este bello ejemplar puede servir para poner remedio a diversas afecciones, especialmente digestivas, e incluso a molestias musculares. Te contamos todas sus virtudes terapéuticas, sus cualidades estéticas o sus diversos usos en la cocina.

Los amantes de la jardinería conocen muy bien los hibiscos y los aprecian por su floración espectacular, por su adaptabilidad y por su resistencia. De hecho, se conocen más de 150 especies de hibiscos, repartidas preferentemente por las regiones intertropicales y subtropicales del globo. Pertenecen a la familia de las malváceas, la misma que engloba a las malvas y a la planta del algodón. En jardinería se emplea sobre todo el hibisco Hibiscus rosasinensis, o rosa de China, del que se han obtenido numerosas variedades a partir de hibridaciones, incluso en bonsai. También se plantan el Hibiscus syriacus, o rosa de Siria, y el hibisco menor Hibiscus trionum, entre otros. La especie de hibisco que aquí nos interesa es el hibisco medicinal Hibiscus sabdariffa, conocido también como rosa de Jamaica.

En Asia Menor, y en algunos puntos del África Oriental, como en Egipto, las flores de este hibisco y de otros similares se toman en una infusión refrescante y de agradable sabor, que recibe el nombre de carcadé o té rojo, a causa de la tonalidad intensamente carmesí que adquiere cuando se infunde. Se suele tomar en reuniones sociales y familiares, y se interpreta como un signo de hospitalidad. La variedad que se toma en Chad se conoce como Karkanji y, según los expertos, es la más exquisita.

Cómo es y dónde se encuentra el hibisco

El hibisco de Centroamérica o rosa de Jamaica, Hibiscus sabdariffa, conocido en inglés como roselle, es una mata alta, de hasta tres metros de altura, con las hojas divididas en tres o cinco lóbulos, excepto las más jóvenes, que son enteras (una sola pieza), y flores grandes, de hasta 10 cm de diámetro, de pétalos amarillos, con manchas de color oscuro, que tienden a adoptar una tonalidad rojiza cuando se van marchitando. El cáliz (las piezas florales que se disponen en la parte exterior de los pétalos) adquiere una tonalidad rojiza y una consistencia carnosa cuando la planta madura o fructifica. Es ésta la parte de la planta que se suele emplear con motivos medicinales, y la que se usa para elaborar bebidas e infusiones.

Su origen natural no está del todo claro, pero probablemente procede del África oriental. Su cultivo se ha exportado a otras zonas subtropicales del globo, como Jamaica, México, Centroamérica, y el subcontinente indio. Hoy día, sin embargo, los mayores productores de hibisco son Thailandia y la China. Según los expertos, los hibiscos más apreciados proceden del Sudán, aunque la producción allí es muy reducida. Méjico, Jamaica, Egipto, Tanzania, Mali, Senegal y Malasia, son otros países cultivadores de este formidable arbusto.

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Escrito por:

Jordi Cebrián

Periodista especializado en plantas medicinales
Jordi Cebrián

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Entrevista con el experto

Griselda Vidiella

Griselda Vidiella, psicoterapeuta holística y directora del 'Centre Terapèutic Alternatiu de Catalunya'.

Griselda Vidiella

Psicoterapeuta holística, creadora del método Keymac y autora de 'Un nuevo despertar'
“La raíz de la enfermedad, aunque sea vírica, es emocional, porque es lo que genera el bloqueo energético, que es la semilla de la enfermedad. Lo que ocurre es que solo en algunas patologías se detecta con claridad, como es el caso de la fibromialgia, pero en principio todas tienen el mismo inicio”

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Salud en cifras

63,5%
de los niños españoles no se cepilla los dientes después de cada comida
Fuente: ‘Estudio Sanitas de Salud Bucodental’