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Damiana, remedio natural contra la apatía
La damiana es una planta a la que se le atribuyen propiedades afrodisíacas pero que, más que como excitante sexual, destaca por sus virtudes estimulantes para combatir la astenia, la apatía, y el cansancio físico y mental.
Escrito por Jordi Cebrián, Periodista especializado en plantas medicinales

Qué es la damiana, dónde se encuentra y principios activos

Actualizado: 14 de Octubre de 2019

En la oferta creciente de plantas excitantes y estimulantes que nos pueden recomendar en un herbolario, o incluso en una farmacia, la bella damiana brilla con luz propia por el aura de planta afrodisíaca que le acompaña, y la bibliografía publicada en torno a su potencial medicinal no deja de crecer. Cabe sin embargo guardar las distancias con determinados argumentos llamativos y grandilocuentes, tan frecuentes en la red, que presentan a esta planta casi como una panacea sexual.

Un misionero español de origen italiano, Juan María de Salvatierra, fue el primer europeo que, a finales del siglo XVII, documentó el uso que los pueblos mayas del sur de México hacían de unas hojas prodigiosas, que ellos llamaban miziboc, y que bebían como un té, mezcladas con un endulzante, para tratar mareos, pérdida de equilibrio y también como presunto vigorizante sexual.

Al norte del país se tomaba también para tratar la debilidad física, los estados nerviosos, el asma, e incluso la sífilis, y en las islas del Caribe se utilizaba para calmar el dolor de cabeza y las náuseas. No fue hasta mediados del siglo XIX que esta planta, conocida ya por damiana, se vendería en los Estados Unidos bajo la prometedora etiqueta de revulsivo sexual, y allí comenzó su camino a la fama.

Damiana

Hoy día, la damiana es tenida por una planta prodigiosa, con capacidad para estimular la libido en hombres y en mujeres, y de tal forma se publicita en algunos foros, con discutible fiabilidad. Al parecer, el nombre de damiana fue sugerido por el citado Salvatierra, en honor del clérigo italiano del siglo XI Pietro Damiani, antiguo patrón de los farmacéuticos. Por su parte, el nombre genérico de Turnera fue otorgado en honor del naturalista británico del siglo XVI William Turner.

Cómo es la damiana y dónde se encuentra

Planta Damiana ilustración

La damiana Turnera diffusa var. aphrodisiaca Wild, es un arbusto aromático de hasta dos metros de alto, muy ramificado desde la base, con las hojas oblongo-lanceoladas, de márgenes ondulados y textura rugosa, y con bellas flores solitarias que aparecen en las axilas de las hojas. Presentan cinco pétalos de color amarillo limón y un cáliz acampanado. Los frutos son unas cápsulas carnosas de 5 mm de largo, que contienen diversas semillas en su interior recubiertas parcialmente por un arilo blanco.

Aparece en ambientes bien diversos, como riberas fluviales, matorrales xerófilos, bosques caducifolios de tipo tropical, y en bosque templado y seco, desde el nivel del mar hasta rozar los 2000 metros de altitud. Es nativa de México y Centroamérica, pero se puede localizar también en algunos puntos del sur de los Estados Unidos y en islas del Caribe.

Hasta el momento la provisión de hojas de damiana procede de planta silvestre, lo cual a largo plazo podría colocarla en una situación de vulnerabilidad si la demanda sigue creciendo, y si no se toman a tiempo medidas de control sobre su cosecha.

Principios activos de la damiana

Las hojas de la damiana o turnera deben a la esencia que contienen su fragancia poderosa. Los principios activos que la dotan de importancia medicinal y curativa son los siguientes:

  • Aceite esencial, con cineol, timol y alfa y beta pinenos, entre otros componentes volátiles.
  • Heterósidos cianogénicos.
  • Heterósidos hidroquinónicos semejantes a la arbutina, con virtudes diuréticas y antisépticas.
  • Principios amargos como la damianina.
  • Alcaloides.
  • Taninos.
  • Proteínas en un 15% de su peso.

Todo lo cual confiere a la damiana probadas virtudes estimulantes sobre el sistema nervioso central, excitantes, defatigantes, diuréticas, depurativas, laxantes o purgantes –según sea la dosis–, expectorantes, antisépticas y, presumiblemente, afrodisíacas.

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