PUBLICIDAD

Bebés y niños
Niños y disfraces
Disfrazarse es el pasaporte perfecto al mundo de la imaginación y conlleva muchos beneficios para los pequeños de la casa. Cualquier momento es bueno para disfrutar con ellos de esta mágica actividad.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

Beneficios de disfrazarse para los niños

Como la mayoría de psicólogos y expertos en pedagogía apuntan, disfrazarse proporciona a los niños un montón de beneficios para su desarrollo personal en varias facetas, no sólo en el aspecto lúdico de diversión que les proporciona por unos días. Estas son algunas de las ventajas más importantes que podemos observar:

  • Desinhibe: cuando se disfrazan, los niños se expresan más libre y abiertamente, ayudándoles a liberar tensiones y a sacar lo que les atormenta interiormente. Incluso un disfraz concreto puede aumentar su confianza o reforzar ciertas aptitudes. Por ejemplo, al disfrazarse de un superhéroe se sentirán más valientes, poderosos e independientes. Por tanto, es la oportunidad perfecta para observar a nuestros hijos y obtener información valiosa sobre sus sentimientos, inquietudes y preocupaciones.
  • Potencia la imaginación: la teatralización que supone disfrazarse fomenta más aún poder crear personajes e historias diferentes y muy divertidas. Nuestros hijos se creerán auténticos piratas surcando los mares o princesas de cuento en busca de su príncipe azul. La fantasía y la imaginación pueden llegar a ser desbordantes gracias a los disfraces. 
  • Facilita la empatía: al adquirir otro rol u otra personalidad, los pequeños pueden ver la realidad desde otro punto de vista y ponerse en el lugar de los demás. Pueden adquirir conciencia de lo importante que es la salud cuando se disfrazan de médico o lo necesaria que es la seguridad cuando se disfrazan de policía, por ejemplo. Por tanto es una experiencia de la que se aprenden muchos valores educativos. En este sentido es importante optar por disfraces positivos, y no por aquellos que puedan transmitir mensajes violentos, discriminatorios o demasiado idealizados.
  • Fomenta la creatividad: los pequeños pueden mezclar distintos disfraces, idear complementos o aportar cualquier elemento creativo. Disfrazarse no tiene reglas y no entiende de modas. Deja que tus hijos tengan a mano la ropa vieja, guantes, sombreros, toallas o todo aquello que ya no te valga, para que ellos lo aprovechen y lo integren en sus juegos. Además, les encantará disfrazarse de ti.
  • Estimula la inteligencia y el desarrollo del vocabulario: jugar con disfraces ayuda a procesar la información que reciben los niños del mundo adulto y a aplicarla a sus juegos (por ejemplo, qué tiene que hacer el médico para curar a sus pacientes). Se trata de un juego simbólico que lleva emparejada una mayor expresividad lingüística, que facilita un vocabulario más rico.  

Actualizado: 30 de Octubre de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Escrito por:

Amparo Luque

Periodista experta en embarazo e infancia
Amparo Luque

PUBLICIDAD

Salud en cifras

x10
se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

PUBLICIDAD