Sharenting: riesgos de exponer fotos de tus hijos en redes

En redes sociales mostramos momentos de nuestra vida en los que incluimos fotos sensibles de nuestros hijos, pero ¿qué impacto tiene el sharenting en su futura huella digital? Expertas aconsejan qué tener en cuenta para protegerlos.
Resgos de exponer fotos de tus hijos en redes
Ilustración: @plenti.lerenti

Actualizado: 11 de agosto de 2022

Las redes sociales nos conectan con otras personas, nos acercan intereses, nos ofrecen información, nos divierten. Pero el uso de las mismas también implica cierta responsabilidad y conocimiento, más aún si lo que compartimos en ellas está relacionado con las vidas de nuestros hijos e hijas. El sharenting, término que combina las palabras inglesas sharing (compartir) y parenting (crianza), se refiere a la acción cotidiana de compartir fotografías, videos o información de nuestros hijos en Internet. Esta práctica crea una huella digital de los niños y niñas que debe ser cuidada y protegida para evitar los posibles riesgos derivados de un mal uso. Porque ya no solo está la cuestión de usar un material que no nos pertenece, sino qué pasa con esas imágenes: qué información personal aporta, de qué forma se está exponiendo esa información, a quién está llegando…

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Por qué no mostrar fotos de los niños en las redes: riesgos

Para Mónica de la Fuente, fundadora de Madresfera y autora de Adiós expectativas, hola realidad, se trata de un fenómeno muy reciente que apenas hemos empezado a dimensionar ahora y que exige de reflexión y análisis. “Lo que veo de fondo y me preocupa es que se dé por hecho que nuestras hijas e hijos son nuestros, de nuestra propiedad, y que por lo tanto podemos mostrarlos porque tenemos ese derecho y esa capacidad de acción; algo que además en redes suele tener buen resultado porque la infancia despierta reacciones muy positivas en una audiencia cada día más saturada de imágenes y, por lo tanto, es un incentivo compartir algo que sabes que gusta”, señala. 

Riesgos de mostrar fotos de los niños en las redes sociales

Según la experta, entender y respetar que los niños y niñas tienen derecho a su propia imagen y privacidad y que es nuestra responsabilidad protegerla y cuidarla puede ser la clave para cambiar la manera de ver este fenómeno y la sobreexposición en redes.

“El problema es que convirtamos a nuestros hijos en la razón para publicar un contenido en redes sociales. Entonces ya no estamos publicando nuestra historia, sino la suya”

En esa misma línea, María Zabala, periodista especializada en tecnología y educación digital y autora de Ser padres en la era digital, considera que en las redes sociales compartimos muchos momentos de nuestra vida, por lo que es normal que si tenemos hijos o hijas también estén presentes en esos momentos. La cuestión para Zabala no es tanto que haya muchos contenidos de menores de edad en la Red, sino cómo son esos contenidos, cuánto cuentan y con qué intención se han publicado.

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“El problema es que convirtamos a nuestros hijos en la razón para publicar un contenido en redes sociales. Entonces ya no estamos publicando nuestra historia, sino la suya. Otra cosa muy distinta es que compartamos momentos de nuestra vida de los que ellos formen parte. También está la cuestión de cómo compartimos esa información, cómo los exponemos: ¿una foto en la que se les ve claramente? ¿Una imagen que puede ser usada de forma negativa por terceros? Es aquí de donde surgen muchos problemas después de ciberacoso, grooming…”.

Sin una normativa específica sobre el sharenting

A nivel legal, no existe en España una normativa específica sobre la subida de fotos o vídeos de menores de edad a Internet. Sí hay, según la abogada Ana Belén Spínola, una extensa normativa para poder protegerlos en la red: “Podemos empezar por la Constitución, que recoge como derecho fundamental el derecho a la intimidad y a la propia imagen. También encontramos la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero de Protección Jurídica del Menor, encargada de proteger los derechos de los menores en cualquier ámbito, por lo tanto, también en el ámbito de internet; la ley que protege el derecho al honor, la intimidad y la propia imagen; la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantías de Derechos Digitales; y, en último término, por haber sido la última ley publicada relativa a los menores y adolescentes en concreto la Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia, que entre otras muchas materias ha modificado la ley de protección jurídica del menor.

Riesgos de exponer fotos de tus hijos en redes

Según Spínola, el sharenting puede conllevar riesgos para los niños y niñas como el ciberacoso, el acceso a datos personales por parte de terceros que puedan perjudicar al menor de edad, o los chantajes, o incluso la suplantación de identidad, por lo que considera responsabilidad de las familias la construcción de una identidad digital que no exponga a los niños y niñas a dichos riesgos.

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“La falta de conciencia de los peligros reales que puede suponer la exposición de los niños en redes puede poner en peligro a los mismos sin saberlo. Y esto ocurre porque se proporciona todo tipo de información de los menores de manera que puedan ser identificados, no solo por su imagen, sino por los sitios en los que están, el colegio al que acuden, sus aficiones, sus amigos, etcétera”, explica la abogada, quien cree que es necesario educar a los adultos y a los menores de edad en el uso responsable de las redes sociales.

¿Podemos caer en un exceso de protección en este sentido? Para Spínola no se trata de prohibir, sino de educar y de ser conscientes de los peligros reales y esto, para la abogada, no es sobreproteger, sino actuar de manera responsable.

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8 claves para compartir imágenes de tus hijos en Internet

Como apuntaba María Zabala, no se trata tanto de que hagamos sharenting y compartamos imágenes de nuestros hijos e hijas en Internet, sino de qué imágenes compartimos, cuál es su finalidad, cuánto hay de su intimidad en ellas… Es por esto que a la hora de lanzar contenidos en los que aparecen menores de edad a las redes sociales, es interesante tener en cuenta algunas claves que nos puedan servir de guía para hacerlo de forma segura y respetuosa:

  • Respetar su derecho a la intimidad. Tener claro que las historias e imágenes de nuestros hijos e hijas no nos pertenecen, sino que forman parte de su intimidad.
  • Compartir historias en las que participen, pero no aquellas protagonizadas por ellos en exclusiva. Preguntarnos si la historia que vamos a compartir sobre los niños y niñas les pertenece en exclusiva, o si forma parte también de nuestras vidas.

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  • Que las imágenes de los niños no dañen su autoestima y que no aparezcan desnudos. Las imágenes deben ser cuidadas y no exponer momentos que puedan ser usados a futuro para deteriorar su atuoestima.
  • Evitar subir fotos explícitas en las que sea fácil reconocer al pequeño. Las expertas recomiendan que las fotos de los menores de edad sean de espaldas, de lejos, de perfil… Que no expongan directamente al niño o la niña o, al menos, que esto no se haga de forma reiterada.
  • No proporcionar información adicional sobre los menores que permitan saber dónde encontrarlos o aprovecharlos para fraudes como una suplantación de identidad, por ejemplo. Por ello, es muy importante tener en cuenta qué datos damos sobre nuestros hijos: colegio, dirección, aficiones, enfermedades, localización de lugares a los que acude y actividades que realiza…, y conviene desactivar las funciones de ubicación y geolocalización cuando se vayan a compartir imágenes de niños y adolescentes.

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  • También se debería restringir a un grupo de personas (familiares o amigos) la visualización de las fotografías en las que aparecen menores.
  • Reflexionar sobre cómo podría afectar a nuestros hijos más adelante el contenido que subimos sobre ellos. Puede ser interesante pararnos a pensar antes de compartir contenido relacionado con nuestros hijos e hijas cómo podrían sentirse a futuro si vieran estas mismas imágenes.
  • Preguntarlos las razones por las que subimos imágenes e historias personales a Internet, tanto si incluimos en ellas a nuestros hijos, como si no. Por último, María Zabala recuerda que el mejor ejercicio que podemos realizar como adultos, y también la mejor enseñanza que podemos trasladar a nuestros hijos, empieza con una reflexión, por breve que sea, sobre por qué, para qué y cómo publicamos algo en redes sociales o mensajes.

Creado: 21 de julio de 2022

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