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Ojos llorosos: causas y soluciones al lagrimeo constante

Los ojos siempre están produciendo lágrimas, aunque no las vemos. Sin embargo, ciertos trastornos oculares pueden provocar que éstas se desborden, dando lugar a un lagrimeo constante. Conoce cómo solucionarlo.
Escrito por Adrián Cordellat, periodista especializado en maternidad, educación y salud
Persona con lágrimas en los ojos

Cuando alguien llora, de tristeza o de felicidad, no es difícil escuchar una frase convertida ya en tópico: “se le han desbordado las lágrimas”. Sin embargo, hay personas que sufren este exceso de lágrimas de manera recurrente, sin mediar sentimientos y emociones para ello. Es lo que se conoce como ojos llorosos o lagrimeo constante, un problema que en muchos casos puede esconder como causa un trastorno ocular.

Al fin y al cabo, las lágrimas son necesarias como sistema de protección, nutrición y lubricación del globo ocular. No las vemos, pero el ojo está produciendo lágrimas constantemente que el párpado se encarga de extender sobre la superficie ocular y el resto se evaporan o se drenan hacia las fosas nasales a través de la vía lagrimal. Sin embargo, en ese proceso natural pueden surgir problemas por excesiva producción o por dificultades en el drenaje (lo que se conoce como epífora). Los analizamos a continuación.

El lagrimeo constante del ojo puede deberse a la producción excesiva de lágrimas o a una obstrucción o a un mal funcionamiento de la vía lagrimal

Por qué se produce el lagrimeo constante

Como comentamos, el lagrimeo constante del ojo puede deberse a dos causas fundamentales: a la producción excesiva de lágrimas o, de forma menos frecuente, a una obstrucción o a un mal funcionamiento de la vía lagrimal, que desde una esquina del ojo se encarga del drenaje transportando las lágrimas desde la superficie ocular hasta la nariz.

En el primer caso, el más habitual, la superproducción de lágrimas puede deberse a múltiples causas, entre ellas las alergias (al polen, a las mascotas…), los traumatismos en la zona ocular, las infecciones de los ojos (quien ha sufrido una conjuntivitis bien lo sabe), o la entrada en los mismos de cuerpos extraños (arena, insectos…). Curiosamente también es una causa del exceso de producción de lágrimas la sequedad de los ojos, ya que la irritación que ésta provoca sobreestimula a la glándula lagrimal. Por último, otro motivo del aumento de la producción de lágrimas son las malposiciones de los párpados, conocidas según su tipología como ectropión o entropión. Así como algunos problemas oculares que no se han corregido debidamente (miopía o astigmatismo) o por daños en la superficie de la córnea (queratitis).

Infografía ojos llorosos

En el caso de las dificultades en el drenaje de las lágrimas, lo que se conoce como epífora, éstas se dividen entre las obstructivas y las funcionales. Las primeras, que pueden ser congénitas, se deben, como su propio nombre indica, a una obstrucción en alguna de las partes del conducto lagrimal, lo que impide el tránsito de las lágrimas entre el ojo y la nariz para su correcto drenaje. Las segundas, las funcionales, pueden ser debidas también a uno de los tipos de malposición de los párpados (ectropión), a una desviación en el tabique nasal del paciente, a un mal funcionamiento de la bomba de drenaje, algo habitual en personas que han sufrido una parálisis facial.

¿Existe una solución para los ojos llorosos?

Los ojos llorosos pueden ser llegar a ser muy molestos para quienes sufren de un lagrimeo constante. No obstante, y afortunadamente para ellos, el problema tiene solución en la mayoría de los casos.

En lo que se refiere al exceso de producción, el lagrimeo disminuye en cuanto se trata farmacológicamente la causa que lo genera (infección o alergia). Por lo que respecta a la sequedad del ojo, ésta puede ser reducida con geles o con las conocidas como lágrimas artificiales (gotas para lubricar los ojos secos).

Colirio para los ojos

En lo referente a las dificultades en el drenaje debido a una obstrucción del conducto lagrimal, existen alternativas farmacológicas y quirúrgicas. Las primeras pasan por los tratamientos antibióticos y antiinflamatorios y por el sondaje de las lágrimas que la vía lagrimal, debido a su obstrucción o mal funcionamiento, no puede drenar.

La segunda, por su parte, aconsejable cuando las infecciones son persistentes, consiste en un procedimiento quirúrgico sin ingreso y con anestesia local, la dacriocistorrinostomía, cuyo objetivo es la apertura temporal de un nuevo conducto de drenaje entre el lagrimal y la fosa nasal que garantice la correcta evacuación de las lágrimas mientras cicatriza la reparación de la obstrucción de la vía lagrimal. En el caso de que esta obstrucción no pueda ser solucionada, la alternativa pasa por la implantación vía quirúrgica de un conducto de drenaje artificial.

Recomendaciones si te lloran a menudo los ojos

Las personas que con frecuencia padecen este tipo de problema y ven cómo sus lágrimas se desbordan por sus mejillas, más allá de poner remedio a las causas que lo provocan deberían seguir ciertos consejos que les ayudarán a controlar este lagrimeo excesivo:

  • Evitar lugares donde haya demasiado humo, muy contaminados o cuyas condiciones climáticas favorezcan que se seque el ojo.
  • Trabajar, estudiar o leer con buenas condiciones de iluminación.
  • Descansa a menudo la vista cuando estés utilizando pantallas o dispositivos electrónicos.
  • Protege tus ojos en condiciones donde puedan desencadenarse episodios de alergia (en el campo, haciendo deporte) o de conjuntivitis (en las piscinas de agua con cloro).
  • Mantén una limpieza adecuada de tus lentillas.

Actualizado: 24 de Junio de 2019

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