Síndrome del ‘text neck’, abusar del smartphone puede dañar tu cuello

El síndrome del text neck alude a los problemas derivados de adoptar una mala postura (con la cabeza inclinada hacia abajo) durante largo tiempo al usar dispositivos electrónicos como el smartphone o la tablet. Aprende a evitarlo.
Un hombre con smartphone se duele de las cervicales
El síndrome del text neck puede producir la inflamación de los músculos, ligamentos y nervios de la zona cervical.

Actualizado: 10 de marzo de 2021

Mantener una postura inadecuada de la cabeza, inclinándola hacia abajo durante largos periodos de tiempo para usar dispositivos electrónicos como el smartphone, la tablet o la consola, puede tener consecuencias muy negativas para las vértebras cervicales –cuya función es sostener la cabeza y permitir la movilidad del cuello–, algo que ya se conoce como el síndrome del text neck, y que podría afectar a millones de personas en todo el mundo, especialmente a niños y adolescentes, un sector de la población cada vez más enganchado a las nuevas tecnologías.

El abuso de los dispositivos electrónicos móviles se asocia con un aumento en el número de adolescentes y jóvenes que presentan un desalineamiento de una o más vértebras, y de los que sufren cefaleas

La cabeza de los adultos pesa entre cinco y siete kilos, pero cuando inclinamos el cuello entre 45 y 60 grados para acercar los ojos a la pantalla del móvil la presión que soporta este puede superar los 20 kilos. Además, para escribir un mensaje o los términos de una búsqueda inclinamos el cuello hacia adelante y colocamos la cabeza por delante de los hombros, provocando con ello una tensión muscular que aumenta el riesgo de que los nervios sufran una compresión que podría en casos extremos derivar en una hernia discal

Por ello, los expertos han alertado de que el uso excesivo de estos dispositivos por niños y jóvenes –que los utilizan con mucha frecuencia para enviar mensajes, ver vídeos o consultar sus redes sociales, incluso mientras caminan–, está incrementando el número de menores que presentan un desalineamiento de una o más vértebras y curvaturas anormales en la columna, además de los que se quejan de cefaleas y dolor en el cuello, hombros, brazos y espalda.

Ilustración del síndrome del cuello roto

Si no se adoptan medidas para prevenir o corregir el síndrome del text neck, se puede producir la inflamación de los músculos, ligamentos y nervios de la zona afectada, causar un daño permanente en forma de artritis, aumentar la curvatura de la espina dorsal, e incluso provocar una compresión de los nervios del cuello que resulta muy dolorosa.

Qué hacer para evitar el ‘síndrome del text neck’

Aunque los teléfonos y otros dispositivos móviles son muy útiles y nadie desea prescindir de ellos, para evitar problemas de salud derivados de su uso –y abuso– como el síndrome del text neck, es conveniente seguir estos consejos:

  • Disminuye el tiempo de uso de los dispositivos (se estima que muchos adolescentes y jóvenes pasan una media de cuatro horas diarias utilizando su smartphone). Cuando sea posible, utiliza el ordenador para navegar por internet, mirar las redes sociales o contestar mensajes, ya que la postura que se adopta frente a este dispositivo es menos forzada.
  • No los uses durante más de 15 minutos seguidos, y establece descansos en los que recuperes la postura natural de la cabeza para aliviar la tensión muscular.
  • Intenta mantener la pantalla del dispositivo a la altura de los ojos, ya que el peso que soporta el cuello se incrementa al inclinar la cabeza hacia abajo, y procura cambiar de posición con frecuencia.
Síndrome del text neck, el smartphone puede dañar tu cuello
  • Realiza regularmente ejercicios que favorezcan los hábitos de higiene postural, como yoga o pilates; te ayudarán a prestar más atención a la postura que adoptas cuando consultas este tipo de dispositivos.
  • Mantén un estilo de vida activo, porque el sedentarismo asociado al empleo de las nuevas tecnologías, no solo aumenta el riesgo de desarrollar el síndrome del text neck, sino numerosas enfermedades, desde obesidad y diabetes, hasta osteoporosis.
  • Los masajes descontracturantes y algunos fármacos, como los relajantes musculares y los antiinflamatorios, pueden aliviar la tensión muscular y las molestias, pero no debes tomarlos sin consultar previamente con tu médico.
  • Si el dolor no disminuye o aparece rigidez muscular, consulta con un especialista.

Creado: 17 de noviembre de 2015

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