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Intolerancia a la lactosa
En las personas con intolerancia a la lactosa, su intestino delgado no puede digerirla, pasando al intestino grueso, donde su fermentación puede causar gases, hinchazón, diarrea o náuseas.
Escrito por Diana Forero Morantes, Bióloga

Tratamiento de la intolerancia a la lactosa

Leches y productos libres de lactosa

Existen dos alternativas efectivas para el tratamiento de la intolerancia a la lactosa. La primera es suprimir de la dieta todos los alimentos que tengan lactosa, es decir cualquier producto que contenga leche o queso o que se haya elaborado a partir de estos componentes. En los pacientes muy sensibles a la lactosa se tendrá que suprimir de forma total y en los pacientes que sean menos sensibles se podrá hacer de manera breve, ya que pueden permitirse ingerir pequeñas cantidades de lactosa.

El déficit de lactasa varía de una persona a otra, y también a lo largo de la vida, por lo que se deberán hacer pruebas para averiguar el grado de intolerancia a la lactosa de cada paciente, y el médico se encargará de determinar el tipo y cantidad de lácteos que puede llegar a consumir la persona afectada.

Se debe tener en cuenta que la lactosa puede estar presente en la composición de muchos alimentos o bebidas y no solo en los productos lácteos. Puede haber lactosa en el pan, caramelos, fiambres, postres, sopas, salsas y medicamentos, por lo que se recomienda leer siempre las etiquetas de los alimentos para identificar la presencia de lactosa. El consumo de yogur con cultivos bacterianos vivos produce liberación de lactasa bacteriana bioactiva en el intestino.

La otra alternativa consiste en la administración de sustitutos de la lactasa. Tomar suplementos de la enzima lactasa antes de consumir productos lácteos puede evitar la aparición de síntomas en algunas personas, sin embargo, no es eficaz en todos los pacientes que sufren este trastorno.

Alternativas para personas con intolerancia a la lactosa

En algunos casos, la opción de aplicar lactasa a la leche previamente calentada puede llegar a reducir en algunos casos la presencia de lactosa en un 90%.

Por otro lado, en las personas afectadas por esta intolerancia es común que se den déficits de calcio por la ausencia o disminución de ingesta de leche, por lo que es importante cubrirlos, así como la toma de vitamina D para mejorar la absorción de calcio.

En cuanto a la compra de alternativas de consumo para los intolerantes a la leche de vaca, las opciones pasan leches o productos con contenidos en proteínas y azúcares diferentes a las de la leche de vaca pero que aporten el suficiente valor nutricional (calcio, grasas…), y que indiquen en su etiquetado claramente que son de nula o baja alergenicidad. Pudiendo ser bien preparados de soja, bien hidrolizados de proteína.

Actualizado: 11 de Mayo de 2018

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