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Dieta y nutrición
Síndrome del comedor nocturno
En el síndrome del comedor nocturno se come poco a lo largo del día porque el gran consumo llega tras la noche, lo que conlleva sobrepeso y alteraciones del sueño. Descubre si lo padeces y cómo controlarlo.
Escrito por Adriana Hernández, Periodista experta en nutrición y vida sana

Síntomas del síndrome del comedor nocturno

Síntomas del síndrome del comedor nocturno

Estamos acostumbrados a oír hablar de adolescentes que sufren anorexia o bulimia, pero también existen otro tipo de trastornos de la conducta alimentaria que comparten abundante sintomatología con alguna de las anteriores, además de efectos negativos para la salud.

En el caso del síndrome del comedor nocturno, los síntomas y las pautas son claras y se suelen repetir entre las distintas personas observadas, las relata Rosa María Raich, catedrática de Intervención Psicológica e investigadora de trastornos alimentarios en su libro ‘Anorexia, bulimia y otros trastornos alimentarios’:

  • Las personas con síndrome del comedor nocturno no comen nada o casi nada a lo largo de la mañana, ni en el desayuno ni en la comida, ya que su sensación de apetito a estas horas es muy baja.
  • Suelen presentar un estado de ánimo más alto por la mañana, pero que decae según pasan las horas.
  • Sufren alteraciones del sueño, dificultad para conciliarlo y frecuentes despertares a lo largo de la noche.
  • Tras la cena realizan un consumo excesivo de alimentos coincidiendo con los periodos de insomnio.
  • Los alimentos más consumidos suelen ser ricos en hidratos de carbono (dulces, bollería, pan, pasta, arroz, etcétera). Estos alimentos segregan serotonina, una molécula favorecedora del sueño y que mejora el estado de ánimo.
  • No se consume una gran ingesta de comida de una vez (no son atracones), son pequeñas ingestas, picoteos o tentempiés, pero que se realizan de forma continua a lo largo de la noche, dependiendo del número de despertares. Siendo incapaces de recuperar el sueño si no se ingiere algún alimento.
  • La persona es plenamente consciente de su conducta, y se suele sentir triste, impotente y con sentimientos de culpa, especialmente si eleva su ingesta.
  • Las ingestas aumentan cuando la persona sufre periodos de estrés (laboral, personal, familiar…).

Actualizado: 8 de Agosto de 2017

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