Raquel Marcos

Doctora en Química, experta en dermocosmética y autora de ‘Belleza con Ciencia’
Para acertar en la elección de los cosméticos hay que analizar algo más que el envase o la publicidad. Raquel Marcos, química y autora de ‘Belleza con Ciencia’ nos explica cómo adquirir estos productos con buen criterio.
Entrevista a Raquel Marcos
“Un cosmético no puede contener ninguna sustancia química que suponga un peligro para el consumidor, algo que viene reflejado en la propia regulación europea, que cada fabricante debe cumplir”
Escrito por: Natalia Castejón

21/05/2021

Si alguna vez te has preguntado qué esconden los cosméticos, si son seguros, o en qué fijarte para comprarlos de acuerdo a tus necesidades, te ofrecemos la solución. Raquel Marcos Esteban, doctora en química, experta en dermocosmética y en la regulación de productos sanitarios, creadora del blog Ciencia y Cosmética y autora de ‘Belleza con Ciencia’ (Ediciones Martínez Roca) nos ha aclarado todo lo que nadie nos cuenta sobre los cosméticos. Y es que los consumidores son cada vez más curiosos y no solo se fijan en los envases o en las pomposas campañas de publicidad que rodean a un producto, sino que consultan sus ingredientes en la Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos (INCI) y quieren saber cómo actúan esos activos en su piel. Y es que la belleza es ciencia y conocerla puede ayudar a cuidarte y a mostrar la mejor versión de ti. Sigue leyendo –con el neceser cosmético cerca– para acabar con los mitos sobre los tóxicos presentes en los cosméticos y conocer qué sustancia elegir para cada necesidad de la piel.


Entrevista a Raquel Marcos, autora de ‘Belleza con Ciencia’

¿Por qué te decidiste a escribir ‘Belleza con Ciencia’ y a quién va dirigido?

Cuando comencé a escribir en medios digitales encontré que muchos consumidores tenían dudas sobre sus rutinas cosméticas, pero también acerca de aspectos sobre seguridad y eficacia de sus productos cosméticos. De ahí surgió la idea de divulgar un poco más sobre está industria desde una perspectiva más científica, pero adaptada a todos los públicos, y agruparlo todo en este libro para que sea más accesible para el lector y que tenga mucha información en un solo libro.

‘Belleza con Ciencia’ está dirigido a cualquiera que quiera entender cómo funciona la industria cosmética. No solo para personas que les apasiona el mundo de la cosmética, también para curiosos sobre la industria.

Cada vez es mayor la curiosidad de los compradores por los cosméticos, y ahora queremos saber de activos, concentraciones… ¿Por qué crees que se ha despertado este interés en del consumidor?

En este caso se mezclan dos factores. Por un lado, el consumidor cada vez sabe más, conoce y entiende lo que el fabricante pone a su alcance y, por otro, el fabricante usa este interés para crear una nueva tendencia basada en ingredientes. Quizás primero se interesó el consumidor y luego la industria se ha encargado de volverlo tendencia con sus estrategias de marketing.

La celulitis, al desarrollarse en el tejido subcutáneo, la hipodermis, no sería alcanzable en términos legales por un cosmético

Muchos de los cosméticos que encontramos en el mercado parecen medicamentos por su packaging o sus reclamos, pero ¿qué es un cosmético en realidad? ¿Cómo podemos diferenciarlo, por ejemplo, de un producto médico?

La definición exacta de cosmético según la normativa en vigor de la Unión Europea Nº 1223/2009 define como producto cosmético “toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes superficiales del cuerpo humano –epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos– o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, protegerlos, mantenerlos en buen estado o corregir los olores corporales”.

La función barrera es lo que permite que nuestra piel funcione de manera correcta frente a las agresiones externas

En apariencia podemos equivocarnos, sobre todo cuando no entendemos que podemos encontrar cosméticos, medicamentos y productos sanitarios con los mismos formatos y envases. Sin embargo, podríamos simplificarlo según su etiquetado. Los medicamentos suelen desglosar el principio activo principal y se adquieren en la farmacia, los productos sanitarios deben tener el marcaje CE en su etiquetado, y al igual que los medicamentos, se dispensan en establecimientos sanitarios. Finalmente, los cosméticos podemos adquirirlos tanto en farmacias, como droguerías, grandes almacenes o venta online.

Existen muchos reclamos de los cosméticos que pueden llegar a causar confusión, como que quitan la celulitis o están libres de tóxicos. ¿Cuáles son los más utilizados como estrategia para vender? ¿Puede un cosmético tener tóxicos?

Un cosmético no puede contener ninguna sustancia química que suponga un peligro para el consumidor, algo que viene reflejado en la propia regulación europea, que cada fabricante debe cumplir. Los típicos reclamos de los tóxicos van desde los sulfatos, parabenos, aceites minerales, y otros como las sales de aluminio.

En el caso de los productos destinados a tratar la celulitis –que no la piel de naranja– no podrían catalogarse como cosméticos. La celulitis, al desarrollarse en el tejido subcutáneo, la hipodermis, no sería alcanzable en términos legales por un cosmético.

Cómo acabar con el maskné

Últimamente se está hablando mucho de la función barrera de la piel, especialmente por el uso de la mascarilla. ¿Qué es y cómo se puede mejorar la piel con el uso de cubrebocas?

La función barrera es lo que permite que nuestra piel funcione de manera correcta frente a las agresiones externas. Una alteración de esta barrera puede dar lugar a sequedad e irritación o, en el peor de los casos, a infección e inflamación cutánea.

En la mayoría de las ocasiones no es necesario realizar una doble limpieza estricta, mucho menos dos veces al día

Para mejorarla lo mejor es emplear ingredientes que potencien esta síntesis de lípidos epidérmicos que la conforman. Antioxidantes como las vitaminas C y A (retinoides), niacinamida, y otros ingredientes más oclusivos como son las ceramidas o los aceites minerales. Lo aconsejable es una buena limpieza, sobre todo en periodos prolongados de uso, y minimizar la rutina cosmética. En caso de acné, emplear ingredientes queratolíticos como son el ácido salicílico, azelaico y seborreguladores como el zinc o la niacinamida.

¿Y en el caso de las manos por el exceso de lavados y gel hidroalcohólico?

En este caso, ocurre lo mismo que con la alteración de la barrera cutánea. Lo aconsejable es una crema emoliente y oclusiva con ingredientes como aceites minerales, pantenol, urea, etcétera.

También está muy de moda la técnica de la doble limpieza facial. ¿Es un método efectivo? ¿Puede llegar a ser demasiado para personas que solo usan crema hidratante y solar?

Las emulsiones de agua en aceite (W/O), características de los aceites limpiadores empleados en el primer paso de la doble limpieza, resultan ser el método más efectivo para retirar sustancias liposolubles típicas de cosméticos waterproof, y los limpiadores acuosos podrían ser suficientes para eliminar restos de productos normales. En la mayoría de las ocasiones no es necesario realizar una doble limpieza estricta, mucho menos dos veces al día. Dependerá de los productos cosméticos empleados y del tipo de piel.

Los retinoides mejoran la calidad de la piel y potencian la renovación celular

Existen productos limpiadores que pueden ser efectivos de manera única, como un gel limpiador acuoso, mientras que otros tienen un sistema detergente mucho más suave, como un agua micelar, que puede no retirar de manera correcta todos los productos, la polución y la suciedad adheridas en la piel.

Los retinoides son otro de los ingredientes de los que más se está hablando. ¿Qué son, para qué sirven y cómo se deben empezar a usar?

Son ingredientes que mejoran la calidad de la piel y potencian la renovación celular. Su uso a largo plazo, y debido a mecanismos de cascada, aumenta el grosor de la dermis y afina la epidermis, dando lugar a una reducción de arrugas y también de algunas hiperpigmentaciones cutáneas. Además de ser antioxidantes.

La mejor manera de usarlos es empezar a días alternos y observar como se comporta la piel. En ocasiones podemos tolerar su uso todos los días, o solo a días alternos.

Los filtros de los protectores solares

El verano se acerca y hay que extremar la protección de la piel frente al sol. ¿Cómo actúan los filtros solares de los protectores? ¿Protege igual un protector de supermercado que uno de farmacia?

Los filtros solares absorben la radiación ultravioleta procedente del sol y la transforman en otra de menor energía e inocua. Todos los productos que se comercializan en Europa son igual de seguros, y en el caso de los protectores solares, eficaces en términos de protección frente a la radiación ultravioleta.

Todos los protectores solares que se comercializan en Europa son igual de seguros, y eficaces en términos de protección frente a la radiación ultravioleta

A igualdad de condiciones, hay que fijarse que ambos tengan protección frente al UVA y UVB, el canal de distribución no determina la seguridad del producto. Ambos protegen igual.

Por último, ¿es necesario protegerse de la luz que emanan los dispositivos electrónicos? ¿Pueden dañar nuestra piel?

Hasta el momento, la evidencia sobre los dispositivos electrónicos y la luz azul son escasos y apuntan a que no hay que preocuparse. Al menos, en fototipos claros y con la potencia y frecuencia que emiten los dispositivos.

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