El diagnóstico de la gripe común generalmente no requiere pruebas de laboratorio. Los síntomas compatibles ya descritos, y su aparición en la época del año apropiada (otoño-invierno) hace el diagnóstico más que probable.

Desde la aparición de la Gripe A hace unos años, se realiza la determinación rápida de una de sus proteínas a través de un frotis o cepillado de la mucosa de la faringe, cuyo resultado se puede conseguir en poco tiempo (30-60 min), y su confirmación al cabo de unas 48 h con un análisis más exhaustivo (PCR). Hay que tener en cuenta que no es una prueba rutinaria a todos los casos de gripe, tan solo se recomienda en casos de especial gravedad o cuando las complicaciones surgidas requieren de un tratamiento más específico.

Las muestras respiratorias deben ser tomadas en los primeros días de infección para una mayor rentabilidad de las pruebas. A partir del quinto día de enfermedad, los virus tienden a disminuir su capacidad de replicación y por tanto se hacen menos detectables.

En cuanto a las complicaciones de la gripe, sobre todo la neumonía, será necesaria la realización de una radiografía para comprobar su existencia.

Creado: 27 de octubre de 2015

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