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Gripe
¿Toses, estornudos y gente con fiebre a tu alrededor? Cada año se repite una epidemia estacional invernal. Descubre cómo se contagia la gripe, cuáles son sus síntomas, y cómo tratarla para darle esquinazo.
Escrito por Diana Forero Morantes, Bióloga
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Prevención de la gripe

Actualizado: 18 de Noviembre de 2019

La gripe se transmite normalmente de persona a persona, y debido a que la transmisión suele producirse cuando el infectado ni siquiera sabe que tiene el virus, la prevención no resulta fácil. Se pueden tomar, no obstante, una serie de precauciones generales, para la prevención del contagio de la gripe entre individuos, o que éste resulte lo más leve y llevadero posible. Entre estas medidas destacan:

  • Extremar la higiene: lavarse las manos frecuentemente, especialmente tras tocar algún objeto o superficie, y en cuanto lleguemos a casa tras viajar en transporte público. Al lavarse las manos, hacerlo despacio y a conciencia, sin que quede ninguna zona sin limpiar.
  • Llevar encima una solución limpiadora desinfectante para usarla cuando no se disponga de agua y jabón.
  • Mantener la casa limpia y desinfectada, especialmente los lugares donde se cocina o come, sobre todo si ya hay un enfermo en la familia. Limpiar también más a menudo los pomos de las puertas, el baño, las superficies de los muebles, el teléfono, etcétera, porque el contagio también se produce por contacto directo con una superficie contaminada.
  • Ventilar el hogar: todas las mañanas es conveniente abrir las ventanas y ventilar la casa durante diez minutos aproximadamente. Así se renueva el aire y si algún miembro de la familia está afectado es más fácil evitar el contagio.
  • Taparse la boca al estornudar o toser, preferiblemente con un pañuelo de papel desechable, para evitar que las gotas respiratorias expulsadas contaminen a otras personas. Después de sonarse los mocos, hay que tirar el pañuelo utilizado a la basura y lavarse las manos inmediatamente.
  • Evitar el contacto con personas enfermas en la medida de lo posible, y durante los picos de la epidemia procurar no permanecer en lugares cerrados o mal ventilados como centros comerciales, medios de transporte público, restaurantes, cines… Si eres tú el que se encuentra mal, quédate en casa para no propagar los virus y contagiar a las personas más vulnerables a las complicaciones de la gripe.
  • No tocarse la boca, la nariz o los ojos porque los patógenos se pueden introducir en el organismo por estas vías; aunque no podamos controlar todo lo que inhalamos, sí podemos mantener las manos alejadas de la cara, sobre todo en aquellos momentos en que no dispongamos de medios para lavarlas o desinfectarlas.
  • Intentar llevar una vida sana: si llevas unos hábitos saludables y una dieta equilibrada puedes evitar que bajen tus defensas y mantener fuerte tu sistema inmune.
  • Protegerse bien de los contrastes de temperatura: cuando entres y salgas a la calle en épocas de frío y calefacciones abrígate debidamente en cada caso.
  • Vacunarse: la mejor forma de prevenir la gripe es la vacunación. 
Lavar las manos
Lavarse las manos correctamente es fundamental para evitar contagios de gripe.

Vacunación de la gripe

Actualmente se recomienda vacunarse de la gripe a aquellas personas que pertenecen a los denominados grupos de riesgo, es decir, las más vulnerables para padecer una enfermedad más grave o sus complicaciones, como son:

  • Mayores de 65 años, sobre todo los que conviven en instituciones cerradas.
  • Niños de entre seis meses y dos años de edad que hayan nacido prematuros (con menos de 32 semanas de gestación).
  • Embarazadas en cualquier trimestre de la gestación.
  • Menores (a partir de seis meses de edad) y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares (salvo hipertensión aislada), neurológicas o respiratorias, y aquellos con enfermedades inmunosupresoras (a causa de una enfermedad o tratamiento: VIH, cáncer, trasplantados…).
  • Menores de entre seis meses y 18 años de edad que sigan un tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por su riesgo a desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.
  • Pacientes (mayores de seis meses) y adultos con alguna de las siguientes patologías: diabetes mellitus, p;obesidad mórbida, enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico, hemoglobinopatías y anemiashemofilia y trastornos hemorrágicos crónicos, asplenia, enfermedad hepática crónica, alcoholismo, enfermedades neuromusculares graves, cáncer y hemopatías malignas, implante coclear o estar en espera de uno, fístula de líquido cefalorraquídeo, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria crónica, trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras.
  • Personas que convivan con otras que pertenezcan a alguno de los grupos de riesgo, y todas aquellas (a partir de los seis meses de edad) que se encuentren institucionalizadas de forma prolongada.

Asimismo se recomienda la vacunación en personas que puedan ser transmisores de la enfermedad a la población vulnerable, es decir, trabajadores sanitarios, tanto de atención primaria como especializada y hospitalaria, y personal que trabaje en las oficinas de farmacia, en las guarderías y en residencias geriátricas, maestros, servicios públicos de policía, bomberos e instituciones penitenciarias y protección civil.

Vacunación gripe

También a aquellos profesionales que estén en contacto directo con aves domésticas o silvestres, o cerdos.

Se desaconseja la vacunación en menores de seis meses, y si se está enfermo en el momento de la campaña de vacunación. En el caso de los alérgicos al huevo o a sus proteínas, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social indica que los estudios en los que se ha analizado la administración de esta vacuna a personas con este tipo de alergia han mostrado que es muy improbable que experimenten una reacción alérgica grave, por lo que se pueden vacunar.

Sin embargo, si estos pacientes hubieran presentado reacciones alérgicas graves o anafilaxia al huevo la vacunación la tendrá que realizar personal con experiencia, y deberán mantenerse bajo supervisión durante 30 minutos tras la administración.

¿Cuándo debes vacunarte de la gripe?

Las campañas de vacunación de la gripe se inician cuando empieza a circular el virus, que es en septiembre-noviembre en el hemisferio norte, y en primavera para el hemisferio sur; en España suele comenzar en la tercera semana de octubre.

Se dispone de una vacuna trivalente, con dos cepas tipo A y una tipo B, que serán las más probables circulantes a la vista de los estudios epidemiológicos que se hayan realizado en ese año. Sólo se precisa de una dosis, excepto en niños que no hayan sido previamente vacunados, a quienes se aconsejan dos dosis separadas en cuatro semanas.

También existen vacunas tetravalentes, en cuya composición, además de las cepas anteriores, deben incluir otra cepa análoga a B. La vacuna solo resulta eficaz si es la correspondiente a la temporada en curso.

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