PUBLICIDAD

Mascotas
Cómo educar a tu perro para que no tire de la correa
Si tu perro tira de la correa, algo falla en tu comunicación con el animal. Te explicamos los motivos de su conducta y cómo evitar esos tirones que, además, tienen consecuencias físicas y emocionales para tu mascota.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Consejos para evitar que el perro tire de la correa en los paseos

Una buena comunicación y el respeto físico y verbal hacia el animal deben ser los pilares fundamentales de nuestra relación perro-humano. Lo más aconsejable es que esa comunicación, así como el vínculo, se establezca desde cachorro, de forma que evitemos problemas conductuales a futuro. Los educadores caninos Gonzalo Trigo y Marco Moretti nos dan algunas recomendaciones para que nuestras salidas a la calle no resulten frustrantes, sino un momento agradable que compartir con nuestro fiel amigo. Aquí tienes sus consejos para evitar que tu perro tire de la correa en los paseos:

  • Tipo de correa: los educadores recomiendan usar correas largas de dos o tres metros, que permitan al perro explorar, olfatear y gestionar su propio espacio de manera libre. Moretti aconseja siempre el uso de arneses, y en algunas situaciones, como por ejemplo con perros muy fuertes, puede ayudar el uso de un arnés antitirones de pecho.
  • No utilizar nunca collares de ahogo o pinchos.
  • Evitar las correas extensibles: con esta herramienta de manejo el perro aprende que puede avanzar cuando hay tensión de la correa, que es exactamente lo contrario de lo que tenemos que comunicarle al perro. Para Gonzalo Trigo, el círculo de autonomía debe ser siempre previsible para que el perro siempre tenga claro cuándo está dentro o cuándo no, y con las extensibles es imposible ofrecer al perro esa previsión, por lo que deben ser descartadas.
  • Fortalecer el vínculo con el perro: para Moretti, el vínculo con nuestro perro se fortalece guiándole con una comunicación coherente, respetuosa, y basada en la confianza. En su opinión, debemos ofrecer a nuestro perro todo lo que necesita para cubrir sus necesidades físicas (ejercicio físico adecuado, descanso, buena alimentación) y emocionales (seguridad, bajos niveles de estrés, buenas relaciones sociales con otros perros y seres humanos).
  • No responder a un tirón de la correa con otro tirón más fuerte: para Trigo un tirón de correa por parte del cuidador o guía sólo sirve para exteriorizar su propia frustración. El perro no aprende nada que no sea entrar en conflicto con su guía para conseguir algo. El espacio que nuestro perro pierde cuando respondemos con tirones suele generar frustración, que es la causa de muchas conductas indeseadas y, además, el animal puede sufrir daños físicos con los tirones.
  • Establecer pautas con una buena comunicación, respetuosa y basada en el vínculo: es la única forma de enseñar a nuestros perros las pautas de convivencia en un entorno a medida de los humanos. Usar amenazas verbales y físicas con nuestros perros tiene consecuencias muy negativas en la relación con ellos. La etología moderna nos enseña cómo poder comunicarnos con nuestros animales sin el uso de la violencia.
  • Los premios no siempre son una buena idea: según Trigo, los premios pueden ser útiles en determinadas situaciones. ¿El problema? Que generan canes dependientes de esos premios, y también generan expectativas que si no se cumplen pueden provocar frustración. Comparte esa idea Moretti, para quien “comida y recompensas, como el juego, se pueden usar en una parte de la educación de un perro, pero es recomendable llegar a conseguir que el refuerzo social sea la recompensa más importante para nuestro compañero”.
  • El perro no es un animal pasivo al que hay que “bloquear”: por último, Gonzalo Trigo advierte de que ellos no trabajan con un perro como un ser pasivo al que hubiera que anular para que haga lo que nosotros esperamos, sino que tratan de que el perro tenga muy claro dónde y con quién debe moverse, cuál es su centro de autonomía. La correa no debe ser una herramienta de control de impulsos que le bloquea, sino que se convierte en una herramienta de comunicación. 

Actualizado: 16 de Octubre de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Escrito por:

Diana Oliver

Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana
Diana Oliver

PUBLICIDAD

Salud en cifras

3%
de los propietarios de una vivienda en alquiler admite que el inquilino tenga una mascota
'Fuente: 'Portal inmobiliario Idealista’ '

PUBLICIDAD