Ludopatía, perderlo todo por el juego
Cuando la obsesión por los juegos de azar interfiere constantemente en la vida cotidiana sin poder evitarlo, a pesar de ser consciente de sus nefastas consecuencias, es hora de poner freno a la ludopatía. Te contamos cómo.

Tratamiento de la ludopatía

Actualizado: 1 de marzo de 2021

El primer paso es aceptar y reconocer el problema de la ludopatía, independientemente del tipo de juego al que esté enganchado el afectado, aunque en la actualidad predominan los juegos y las apuestas online, ya que, según la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR), en España hay 1.476.382 personas que apuestan o juegan oline.

Para comenzar a intervenir sobre esta adicción es imprescindible que el individuo sea consciente de que es un ludópata. Sin embargo, es frecuente que el paciente niegue que tiene un problema o que necesite tratamiento. Por ello, muchos ludópatas comienzan el tratamiento presionados por su entorno social.

El tipo de terapia más eficaz para tratar la ludopatía es la terapia cognitivo-conductual. Desde esta terapia, una vez que se conoce cómo ha sido el proceso que ha dado lugar a tu problema y qué lo mantiene, se diseña un tratamiento dirigido a enseñarte técnicas para que reduzcas tu hábito de jugar hasta eliminarlo. El primer paso de la terapia es reducir los síntomas y el impulso relacionado con el juego. La psicoeducación, las técnicas de relajación, etcétera, son algunas de las estrategias que se emplean habitualmente para conseguir dicho objetivo.

A lo largo de la terapia se trabajarán técnicas cognitivas (por ejemplo identificar distorsiones de pensamiento, control del autodiálogo, estrategias para solucionar problemas…) y conductuales. Dentro de estas últimas se incluye la exposición programada en la que terapeuta y paciente elaboran conjuntamente una jerarquía de situaciones en las que al paciente le cuesta controlar el impulso de jugar.

Algunos medicamentos –siempre bajo prescripción médica– como los antidepresivos, o los estabilizadores del estado de ánimo pueden ayudar a aliviar otros síntomas o problemas mentales que a veces acompañan a la ludopatía –ya que el paciente puede sufrir patología dual (padecer a la vez una adicción y un trastorno mental)– como depresión, TDAH o trastorno obsesivo compulsivo, y su tratamiento contribuirá al éxito de la terapia para abandonar la adicción al juego.

Ayuda frente a la ludopatía y prevención de recaídas

La terapia se completa con técnicas de prevención de recaídas y de mantenimiento del éxito terapéutico en dónde se explica al paciente qué hacer ante las posibles dificultades para mantener su “abstinencia” al juego haciéndole ver la diferencia entre sufrir una caída y una recaída.

En algunos casos, este tipo de terapia puede completarse (pero nunca sustituirse) con grupos de apoyo para ludópatas, donde personas que padecen el mismo tipo de problema comparten experiencias y un terapeuta les enseña recursos para controlarlo como técnicas de relajación, generación de conductas alternativas al juego, biblioterapia y otras similares.

Creado: 18 de noviembre de 2011

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