PUBLICIDAD

Los ejercicios de fuerza pueden ayudar a combatir la obesidad infantil

Que los niños hagan sentadillas o flexiones puede ser, según un estudio británico, buenas opciones de ejercicios de fuerza para evitar la obesidad infantil, uno de los problemas de salud más graves en el siglo XXI.
Escrito por: Caridad Ruiz

24/09/2018

Los ejercicios de fuerza pueden ayudar a combatir la obesidad infantil

Photo by Anestiev from Pixabay

Una investigación de la Universidad de Edimburgo y Dundee (Escocia) afirma que animar a los jóvenes a realizar ejercicios basados en la fuerza, como sentadillas, flexiones o zancadas (lunges) podrían ayudar a luchar contra la temida obesidad infantil.

Los investigadores de ambas universidades escocesas examinaron en un metaanálisis publicado en Sports Medicine los resultados de 18 estudios realizados en ocho países (EE.UU. Australia, Nueva Zelanda, Hong Kong, Brasil, Túnez, Austria y Japón) que sondeaban los efectos que los ejercicios de fuerza tenían en el peso de niños entre ocho y 16 años. En total fueron más de 1.100 participantes. Descubrieron que este tipo de entrenamiento disminuye la grasa corporal, pero no afectaba a la masa muscular magra, el índice de masa corporal (IMC) y la circunferencia de la cintura.

Los ejercicios de fuerza, que hacen que los músculos se contraigan y se fortalezcan,  consiguen que se reduzca el porcentaje de grasa corporal en los niños y provoca un  aumento de la masa muscular, lo que a su vez ayuda a aumentar el metabolismo.

En los niños se recomienda al menos una hora diaria de ejercicio moderado o intenso para prevenir la obesidad infantil

Obesidad infantil, una epidemia del siglo XXI

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más importantes a día de hoy. Afecta a casi todos los continentes, incluidos los países con bajos niveles de renta. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que en 2016 más de 41 millones de niños menores de cinco años tenía sobrepeso o eran obesos. La mitad de ellos viven en Asia y una cuarta parte en África. En España, según datos recogidos por este organismo, un 19% de los niños, casi uno de cada cinco, y un 17% de las niñas tiene obesidad, lo que sitúa a nuestro país en el ranking de las naciones europeas con más niños obesos.

Las consecuencias de la obesidad en los niños pueden ser nefastas para su salud: el riesgo de desarrollar diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares y cerebrovascular se incrementan. Existen muchas razones que tratan de explicar el aumento de la obesidad infantil, pero sin duda uno de los más importantes es el sedentarismo. El hábito del deporte en la niñez, hoy se ha reemplazado por un exceso de ocio sedentario relacionado con las nuevas tecnologías. La Asociación Española de Pediatría (AEP) en el documento ‘Consejos sobre actividad física para niños y adolescentes’ recomienda para niños de 5 a 18 años realizar al menos una hora diaria de actividad física moderada o vigorosa, repartidas en dos o más sesiones y al menos tres días a la semana realizar algún deporte que fortalezca los músculos y huesos.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD