Buenas noticias en cáncer de ovario: niraparib mejora la supervivencia

Niraparib, un fármaco para tratar el cáncer de ovario avanzado, demuestra su eficacia a largo plazo al mantener la supervivencia libre de enfermedad en las pacientes tras más de tres años de seguimiento en un estudio liderado por el Dr. Antonio González.
Cáncer ovario: niraparib evita recidiva

19/09/2022

Un estudio internacional cuyos últimos datos se han presentado en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) han confirmado que el medicamento niraparib indicado para el tratamiento de las pacientes que acaban de ser diagnosticadas de cáncer de ovario avanzado es efectivo a largo plazo, ya que ha demostrado que la mejora obtenida se mantiene a los tres años del comienzo del tratamiento.

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Niraparib (Zejula) fue autorizado por la Comisión Europea en diciembre de 2017, y es el único tratamiento de mantenimiento de monoterapia oral una vez al día aprobado por Estados Unidos y la Unión Europea para pacientes con cáncer de ovario avanzado que responde al platino en primera línea, independientemente del estado de los biomarcadores. Ahora el Dr. Antonio González, investigador principal del ensayo, presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Ovario (GEICO) y director del Departamento de Oncología Médica de la Clínica Universidad de Navarra, ha presentado los nuevos datos que avalan su eficacia.

El Dr. González explica que “las pacientes tratadas con niraparib como terapia de mantenimiento después de la quimioterapia pueden lograr una supervivencia libre de progresión sostenida del cáncer y mantener su remisión a lo largo del tiempo” y detalla que estos buenos resultados son “de vital importancia en el tratamiento del cáncer de ovario avanzado, y particularmente tranquilizador para aquellas con alto riesgo de recaída. Los datos a largo plazo no solo muestran el beneficio continuo de niraparib para las participantes de nuestro ensayo, sino que también ofrecen esperanza para el futuro de las pacientes con cáncer de ovario avanzado”.

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Niraparib combate el cáncer de ovario a largo plazo

El estudio denominado PRIMA/ENGOT-OV26 ha sido impulsado por GSK y en él se ha analizado a 733 pacientes recién diagnosticadas con cáncer avanzado de ovario de tipo histológico seroso o endometrio de alto grado. Este ensayo clínico en fase III se llevó a cabo en 181 centros internacionales, coordinados por el Grupo Español de Investigación en Cáncer de Ovario (GEICO), que a su vez forma parte de la Red Europea de Grupos Cooperativos para Ensayos Ginecológicos Oncológicos (ENGOT, por sus siglas en inglés), asociaciones de las que el Dr. González es también presidente.

“Los datos a largo plazo no solo muestran el beneficio continuo de niraparib para las participantes de nuestro ensayo, sino que también ofrecen esperanza para el futuro de las pacientes con cáncer de ovario avanzado”

El ensayo se ha basado en añadir el fármaco niraparib (Zejula) tras el tratamiento convencional de primera línea de quimioterapia para estas pacientes. Niraparib es un potente inhibidor de PARP –una enzima involucrada en la reparación del ADN y la muerte celular– que se utiliza como terapia de mantenimiento en mujeres con recaída de cáncer de ovario, tengan o no mutado el gen BRCA, asociado al riesgo de padecer esta enfermedad.

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También se evaluó el efecto de este tratamiento en pacientes con un tipo de defecto en la reparación del ADN llamado deficiencia de la recombinación homóloga (HRD). En las pacientes que sí presentaban esta deficiencia –la mitad de las participantes del estudio–, el beneficio del tratamiento fue aún mayor consiguiendo una reducción del riesgo de recaída o progresión de la enfermedad de un 57%.

Tras una mediana de seguimiento de tres años y medio, los principales resultados del ensayo clínico fueron:

  • En la población con HRd, Zejula mantuvo una reducción clínicamente significativa del riesgo de progresión o muerte del 48% en comparación con el placebo. La probabilidad estimada de ausencia de enfermedad progresiva o muerte a los cuatro años fue del 38% para Zejula frente al 17% para el placebo, respectivamente.
  • Zejula mantuvo un beneficio de supervivencia libre de enfermedad duradera. La probabilidad estimada de ausencia de enfermedad progresiva o muerte a los cuatro años en la población general fue del 24% para Zejula versus 14% para placebo, respectivamente.
  • La población HRp también demostró una reducción clínicamente significativa en el riesgo de progresión o muerte en un 35% en comparación con el placebo.

Actualizado: 5 de mayo de 2023

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