Primera vacuna contra el tumor cerebral maligno, eficaz en un ensayo

Una vacuna contra los gliomas –tumores cerebrales muy agresivos– demuestra su eficacia y seguridad en un ensayo clínico, al mejorar la tasa de supervivencia a tres años y frenar el crecimiento del tumor.
Escrito por: Eva Salabert

25/03/2021

Primera vacuna contra el tumor cerebral

Las mutaciones en el genoma de los tumores suelen conducir a cambios en las proteínas característicos del cáncer, y las vacunas pueden entrenar el sistema inmune de los pacientes para que detecten estas proteínas mutadas, lo que significa que podrían ayudar al organismo a combatir la enfermedad. Ahora, y por primera vez, se ha llevado a cabo un ensayo clínico para probar una vacuna dirigida a estas mutaciones específicas contra los tumores cerebrales malignos conocidos como gliomas, y ha obtenido resultados prometedores.

La investigación ha sido realizado por un equipo formado por médicos e investigadores del Centro Alemán de Investigación del Cáncer (DKFZ), la Universidad de Medicina de Mannhein, el Hospital de la Universidad de Heidelberg y el Centro Nacional de Enfermedades Tumorales de Heidelberg, y se ha publicado en la revista Nature, donde los autores señalan que la vacuna experimental ha demostrado que es segura y que desencadena la respuesta del sistema inmune prevista en los tejidos del tumor.

En más del 70% de los pacientes las células del tumor presentan la misma mutación genética, que puede ser reconocida como extraña por su sistema inmune

Los gliomas infiltrantes o difusos son tumores muy agresivos, generalmente incurables, que se extienden por todo el cerebro, por lo que resulta difícil extirparlos por completo mediante cirugía, y la quimioterapia y la radioterapia con frecuencia solo tienen un efecto limitado. En más del 70% de los pacientes las células del tumor presentan la misma mutación genética: un error idéntico en el ADN causa una alteración en una proteína fundamental, la enzima Isocitrato deshidrogenasa (IDH1), y esto crea una nueva estructura de proteínas conocida como neo-epítopo, que puede ser reconocida como extraña por el sistema inmune del paciente.

Michael Platten, Director Médico del Departamento de Neurología de la Universidad de Medicina de Mannheim y Jefe de División en el Centro Alemán de Investigación del Cáncer, ha explicado que su “idea era potenciar el sistema inmune de los pacientes y usar la vacuna como una forma de alertarlo sobre el neo-epítopo específico del tumor”. La mutación IDH1 es una candidata especialmente adecuada en este caso porque es altamente específica de los gliomas y no se produce en los tejidos sanos. Es más, la mutación IDH1 es responsable del desarrollo de dichos tumores, lo que, según Platten, “significa que una vacuna contra la proteína mutada nos permite atacar la raíz del problema”.

La vacuna ayudó a frenar el crecimiento del tumor cerebral

La vacuna se ha probado en un ensayo en fase I en 33 pacientes a los que se había diagnosticado recientemente un glioma con la mutación IDH1 en diferentes centros de Alemania. Además del tratamiento estándar para estos tumores cerebrales, recibieron la vacuna y la respuesta inmune se evaluó en 30 de los pacientes.

La tasa de supervivencia a tres años después del tratamiento fue del 84% en todos los pacientes vacunados

Los médicos no observaron efectos secundarios graves en ninguno de los individuos vacunados, y en el 93% de los pacientes el sistema inmune mostró una respuesta específica al péptido de la vacuna. En una gran proporción de los vacunados también se observó una inflamación del tumor causada por un grupo de células inmunes invasoras. Estos pacientes tenían un gran número de células T en la sangre, con receptores inmunes que respondían específicamente al péptido de la vacuna.

Theresa Bunse investigadora del DKFZ, y coordinadora de los análisis inmunológicos de estos estudios, ha declarado que también “fueron capaces de demostrar que las células inmunes activadas contra la mutación específica habían invadido los tejidos del tumor cerebral”.

La tasa de supervivencia a tres años después del tratamiento fue del 84% en todos los pacientes vacunados, y en el 63% de los pacientes no progresó el crecimiento del tumor durante este periodo de tiempo. Además, en el 82% de los pacientes cuyo sistema inmune mostró una respuesta específica a las vacunas el tumor tampoco creció durante esos tres años. Los investigadores preparan ahora un ensayo en fase II para examinar por primera vez si la vacuna IDH1 logra mejores resultados que el tratamiento estándar por sí solo.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD