Cómo usar la CPAP para tratar la apnea del sueño durante el COVID-19

La SEPAR aconseja que los pacientes con apnea del sueño positivos o sospechosos de COVID-19 pueden seguir utilizando su CPAP si viven solos, pero deberían suspenderla 14 días y aislarse si conviven con alguien.
Escrito por: Natalia Castejón

18/09/2020

Cómo usar la CPAP para tratar la apnea del sueño durante el coronavirus

Con motivo del Día Nacional de la apnea obstructiva del sueño, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha dado a conocer algunas recomendaciones para pacientes con este problema respiratorio en tiempos de COVID-19, especialmente tras publicarse una investigación que afirma que las personas con apnea tienen un riesgo más elevado de presentar un COVID-19 más grave que la población general.

El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS), que afecta en torno a un 6% de la población de todo el mundo, es un trastorno en el que los pacientes sufren la obstrucción de las vías respiratorias durante el sueño, lo que acarrea una bajada en los niveles de oxígeno en sangre con sus posibles riesgos para la salud. Como tratamiento principal se usa la administración de presión positiva continua en la vía respiratoria (CPAP), un dispositivo que insufla aire durante el sueño.

Los aerosoles del SARS-CoV-2 pueden permanecer en el aire 1,1 horas por lo que se requiere un mayor periodo de aislamiento si se usan equipos de soporte respiratorio no invasivo

Tal y como han explicado los expertos que han lanzado estas recomendaciones, la Dra. Irene Cano, el Dr. Eusebi Chiner, el Dr. Miguel Ángel Martínez y Dra. Olga Mediano, los aerosoles del SARS-CoV-2 pueden permanecer en el aire 1,1 horas, por lo que las personas que tienen tratamiento CPAP para la apnea del sueño y COVID-19 podrían contaminar toda la habitación con el virus.

Recomendaciones para pacientes con apnea del sueño y COVID-19

Es por ello que desde la SEPAR advierten que si una persona tiene síntomas o sospechas de contagio con SARS-CoV-2 no debería usar la CPAP si se convive con más individuos en el domicilio, pues aumenta el riesgo de contagio mediante la aerosolización de las partículas generadas de la respiración con la mascarilla del dispositivo.

Es por este motivo que los expertos aconsejan a los pacientes con sospecha o positivos seguir con el tratamiento con normalidad si se duerme o vive solo, pero suspenderlo durante 14 días si se convive con alguna persona o cuidador. En estos casos pueden volver a aparecer los síntomas asociados a la apnea, como hipersomnolencia o cansancio, aunque sus consecuencias serán menores debido al confinamiento que se le habrá impuesto y desaparecerán al reanudar la terapia después de los 14 días de cuarentena.

Los pacientes con apnea del sueño y positivo o sospecha de COVID-19 deberán suspender el tratamiento con CPAP si conviven con más personas, pues podrían contagiarlas

Por su parte, recuerdan que aquellos pacientes no infectados por SARS-CoV-2 y sin síntomas que lo hagan sospechar, como tos, fiebre o disnea, pueden seguir usando con normalidad su equipo de CPAP.

En cualquier caso, otra de las recomendaciones de la SEPAR ha sido que se debe consultar si es aconsejable continuar con el tratamiento con CPAP cuando los usuarios con infección o sospecha de SARS-CoV-2 que conviven con otras personas, se realizan este tratamiento por otras patologías que se suman a la apnea o son distintas a esta y, además, incluyen oxigenoterapia crónica domiciliaria.

En los casos en los que no se pueda suspender el tratamiento CPAP por algún motivo, la persona deberá permanecer aislada, en una habitación independiente, extremando la distancia de seguridad, ventilándola correctamente y asegurándose que la puerta está cerrada en todo momento.

Por último, se evitarán las posibles fugas de las mascarillas de los dispositivos, cambiándolos si es necesario, y se eliminarán los humidificadores hasta la finalización del periodo de aislamiento, pues el vapor puede dispersar más las gotículas con carga viral.

“La pandemia causada por el SARS-CoV2 ha suscitado dudas acerca de la conveniencia o no del uso de la CPAP en pacientes de apnea obstructiva del sueño, qué medidas de seguridad se deben adoptar en su empleo, tanto los pacientes sin infección, como los casos sospechosos o confirmados, así como sus convivientes. De ahí la importancia de elaborar un documento de recomendaciones útiles tanto para pacientes, profesionales, cuidadores y empresas de TRD que, desde SEPAR, se ha hecho a la luz de la evidencia científica disponible y la mejor práctica clínica”, explica la Dra. Olga Mediano, coordinadora del Área de Apnea del Sueño de SEPAR. No obstante, advierte que “esta evidencia científica es aún escasa, por lo que estas recomendaciones estarán en constante revisión y son susceptibles de sufrir modificaciones”.

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