Asocian la colitis ulcerosa con la ausencia de bacterias intestinales

La falta de un tipo de bacterias que producen metabolitos que favorecen la salud del intestino podría ser una de las causas de la colitis ulcerosa, según un estudio que revela que reponerlas con suplementos podría ayudar a tratarla.
Escrito por: Eva Salabert

27/02/2020

Ausencia de algunas bacterias intestinales por la colitis ulcerosa

Carecer de una clase de microbios intestinales que producen metabolitos que contribuyen a mantener un intestino saludable ha sido vinculado con el desarrollo de colitis ulcerosa en un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos.

Estos científicos realizaron un estudio en el que compararon a un grupo de pacientes con esta enfermedad con otro grupo que padecía una enfermedad rara no inflamatoria denominada poliposis adenomatosa hereditaria –que se caracteriza por la formación de pólipos en el intestino grueso (colon), el recto, o el tracto gastrointestinal superior–, y que habían sido sometidos a la misma cirugía, una colectomía, que consiste en extirpar todo el colon y el recto, y reponer posteriormente el extremo inferior del intestino delgado para formar una bolsa en forma de J en sustitución del recto.

En el intestino de los individuos con colitis ulcerosa faltaba una familia de bacterias –Ruminococcaceae– que está presente en el intestino de todas las personas sanas

Alrededor de la mitad de los pacientes de colitis ulcerosa que son intervenidos quirúrgicamente vuelven a experimentar inflamación y otros síntomas, algo que no les sucede a los pacientes con poliposis, y los investigadores querían saber por qué. Analizaron muestras fecales de ambos grupos de pacientes y descubrieron que en el intestino de los individuos con colitis ulcerosa faltaba una familia concreta de bacterias –Ruminococcaceae– que está presente en el intestino de todas las personas sanas, y que también tenían un déficit de una serie de sustancias antiinflamatorias que producen las bacterias.

Un potencial nuevo tratamiento para la colitis ulcerosa

La Dra. Aida Habtezion, profesora asociada de gastroenterología y hepatología, y principal autora de la investigación, ha explicado que sus resultados ayudan a comprender mejor esta enfermedad, y que también esperan que les ayuden a desarrollar un tratamiento basado en producir de forma natural metabolitos que ya están presentes en grandes cantidades en un intestino sano.

De hecho, los investigadores llevaron a cabo experimentos con tres modelos animales diferentes de colitis (ratones), para comprobar si la suplementación con esos metabolitos, denominados ácidos biliares secundarios desoxicólico y litocólico, resultaba eficaz para tratar la colitis ulcerosa, y comprobaron que se reducía la infiltración de células inmunes inflamatorias en el intestino de los roedores.

Administrar a los pacientes con colitis ulcerosa suplementos con las sustancias antiinflamatorias de las que carecen podría permitirles recuperar las bacterias intestinales encargadas de producirlas

Según los autores del trabajo, que se ha publicado en Cell Host & Microbe, administrar suplementos con las sustancias antiinflamatorias de las que carecen a los pacientes con colitis ulcerosa podría hacer que recuperasen las bacterias intestinales encargadas de producirlas, y convertirse así en una terapia efectiva, e incluso ser útil en el tratamiento de otras enfermedades inflamatorias intestinales (EII), como la enfermedad de Crohn.

Por ello, Habtezion y sus colegas investigan ahora los efectos antiinflamatorios de los suplementos orales de ácido ursodeoxicólico –un ácido biliar aprobado por la FDA estadounidense– en un grupo de pacientes con colitis ulcerosa y sometidos a una colectomía, con edades comprendidas entre los 18 y los 70 años.

Una enfermedad inflamatoria crónica y difícil tratar

La colitis ulcerosa es una enfermedad inflamatoria crónica que se produce porque el sistema inmune del paciente daña el tejido del recto o el colon, y provoca síntomas como dolores abdominales, diarrea acompañada de sangrado, tenesmo rectal (sensación de tener ganas de defecar aunque ya se haya hecho), o pérdida de peso.

En la actualidad no tiene cura, y el tratamiento con fármacos inmunosupresores tiene efectos secundarios y aumenta el riesgo de sufrir una infección o un cáncer. Otro problema que tienen que afrontar las personas afectadas por esta patología digestiva es que no siempre responden al tratamiento disponible, o los medicamentos dejan de hacerles efecto con el paso del tiempo. Además, en uno de cada cinco pacientes la enfermedad progresa hasta el punto de requerir una colectomía.

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