PUBLICIDAD

Hallan unos biomarcadores que permitirían diagnosticar la fibromialgia

Las personas con fibromialgia tienen bajos niveles de ciertas bacterias en su microbiota intestinal, y esto podría ayudar a desarrollar una prueba que permita diagnosticar la enfermedad de forma fiable, y quizás también una cura.
Escrito por: Caridad Ruiz

06/09/2019

Mujer con problemas de fibromialgia

El diagnóstico de la fibromialgia resulta muy complejo porque no existe ninguna prueba específica, y los síntomas más frecuentes –dolor crónico en el aparato locomotor y cansancio generalizado– pueden estar provocados por otras muchas enfermedades. Pero en unos años se podría diagnosticar esta patología de manera fiable gracias a una serie de posibles biomarcadores identificados por científicos españoles.

La investigación realizada por el CIC BioGune, en colaboración con el Hospital Universitario de Donostia, y publicada en The Lancet, señala que los enfermos presentan diferencias moleculares en su miocrobioma –conjunto de genes de las bacterias presentes en el organismo– que pueden ayudar a su diagnóstico, o incluso en un futuro a encontrar terapias eficaces.

Los afectados por fibromialgia tenían niveles más bajos de unas bacterias que se encargan de degradar el glutamato a otra molécula llamada GABA, que es un inhibidor del dolor

El estudio se ha llevado a cabo gracias a diferentes tecnologías ómicas (que permiten procesar gran cantidad de datos biológicos), que han permitido identificar esas diferencias moleculares. La hipótesis de la que partían los investigadores era que el dolor que padecen los enfermos está relacionado con el sistema nervioso central, y que esa asociación se podría reflejar en el microbioma y metaboloma intestinal, dada la conexión que existe entre el cerebro y el intestino.

Niveles más bajos de unas bacterias que influyen en el dolor

Por ello investigaron si algunas de las bacterias presentes en la microbiota y las pequeñas moléculas del metaboloma podían tener algo que ver con los síntomas de la fibromialgia, y comprobaron que los enfermos tenían unos niveles más bajos de unas bacterias que se encargan de degradar el glutamato a otra molécula llamada GABA, que es un inhibidor del dolor. Por eso las personas con fibromialgia, al no contar con suficientes bacterias para fabricar esa molécula, experimentan dolor. El glutamato, además, se relaciona con procesos inflamatorios y dolor.

Determinar la relación entre la fibromialgia y el microbioma resultó muy dificultoso para los investigadores, dado que este depende de muchos factores externos, como la alimentación o los medicamentos que se toman. Los participantes del estudio se reclutaron gracias a Bizi Bide, la Asociación Guipuzcoana de Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica, quienes también se encargaron de los controles con la colaboración de los familiares de los pacientes. Además, esta asociación mantuvo informados a los participantes de los avances del estudio.

La fibromialgia es una enfermedad muy desconocida e incomprendida, tanto, que algunos médicos ponen en duda su existencia. Afecta en España al 2,4% de la población mayor de 20 años. Para su diagnóstico, entre otras pruebas, se utiliza un cuestionario con 40 ítems sobre la presencia o ausencia de diferentes síntomas, como dolor, trastornos del sueño, fatiga intensa, entumecimiento en las extremidades, depresión, ansiedad, rigidez en las articulaciones… Los pacientes también presentan hipersensibilidad al dolor al presionar los llamados puntos sensibles.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD