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Puntos sensibles de la fibromialgia
Las personas con fibromialgia experimentan dolor generalizado, pero en los denominados puntos sensibles su percepción del dolor es mucho más intensa. Conoce dónde se localizan y las terapias para aliviar estos síntomas.
Escrito por Caridad Ruiz, Periodista especializada en salud y nutrición

Qué son y dónde están los puntos sensibles de la fibromialgia

Actualizado: 24 de Julio de 2019

La fibromialgia se caracteriza por un dolor generalizado, pero existen unos puntos distribuidos por todo el cuerpo en los que la sensibilidad es extrema. Se conocen como puntos sensibles de fibromialgia: 18 áreas muy concretas y pequeñas en las que el enfermo siente dolor ante el más simple roce, y que por ello resultan claves para el diagnóstico de esta enfermedad tan difícil de identificar.

“Son unas zonas especialmente sensibles a la presión cuando exploramos al paciente. Están colocadas en diferentes sitios, principalmente en zonas tendinosas y vientres musculares de partes del cuerpo sometidas a carga y movilidad constantes”, nos explica el doctor Javier Rivera, reumatólogo y portavoz de la Sociedad Española de Reumatología (SER).

Dónde se localizan en el cuerpo los puntos sensibles

Para poder identificarlos es importante que podamos saber distinguirlos y localizar su origen. Así, estos puntos sensibles de la fibromialgia se sitúan en las siguientes zonas del cuerpo:

  • Los músculos inferiores del cuello.
  • La zona alta del pecho, justo debajo de la clavícula.
  • Los músculos en la base del cráneo, en la nuca.
  • Los músculos trapecio de la espalda hacia los hombros.
  • Encima de la espina de la escápula (entre los omóplatos).
  • El área interna de las rodillas.
  • Los glúteos, en el tercio superior de la inserción de los glúteos, cerca de la cresta ilíaca.
  • Los codos.
  • La zona exterior de las caderas.
Infografía sobre los puntos sensibles de la fibromialgia

Una de las curiosidades que presentan estos puntos sensibles es que normalmente no se detectan alteraciones físicas en ellos, como inflamación o enrojecimiento, pero los cierto es que “la presión con el dedo en estos puntos desencadena un dolor intenso que, en ocasiones, hace que el paciente con fibromialgia retire el miembro de forma brusca y con expresión de dolor intenso”, añade el doctor Rivera. No siempre duelen todos; puede que un día el enfermo sienta más dolor en unos puntos y otros días en otros, y también la intensidad del dolor puede variar, y que haya días mejores y días peores.

En esos puntos sensibles, el enfermo de fibromialgia experimenta un dolor intenso con el simple roce

Para el portavoz de la SER conviene diferenciar estos puntos sensibles de los llamados puntos gatillo, que son otras zonas del cuerpo que “sometidas a presión producen también dolor, pero en este caso sigue una irradiación por la zona de inervación sensitiva del nervio que estamos presionando”, afirma. “Son propios de los síndromes miofasciales, una entidad diferente”, añade.

Por qué duelen los puntos sensibles en la fibromialgia

En la actualidad se desconoce el verdadero origen de ese dolor intenso en esos puntos, aunque teorías hay muchas. “En la fibromialgia y otros síndromes de sensibilización central, la respuesta es superior a la que cabría esperar porque existe una alteración de las vías de dolor, núcleos centrales, circuitos neuronales o neurotransmisores cerebrales, que amplifica el dolor. Los puntos dolorosos son zonas sometidas a una sobrecarga mecánica donde con facilidad aparecen pequeñas lesiones que desencadenarían este fenómeno de sensibilización central, produciendo una amplificación del dolor. Por tanto, una persona con fibromialgia puede tener las mismas lesiones periféricas que otra persona sin esta patología. La diferencia radica en que les duele más por el fenómeno de sensibilización central”, indica el portavoz de la SER.

Pero el dolor es real y, como nos explica el doctor Josep Blanch, de la Unidad de Experiencia Clínica de Síndromes de Sensibilización Central del Hospital del Mar de Barcelona, hoy “existen pruebas como las resonancias nucleares magnéticas funcionales que permiten visualizar el cerebro frente a un estímulo doloroso”.

Si se comparan esas imágenes en personas con esta enfermedad y en otras sanas, se ven distintas. “En los enfermos de fibromialgia las zonas que se excitan frente al dolor son mayores, distintas, y con mayor intensidad. Quién sabe si en el futuro podremos tener alguna técnica para demostrar de forma concluyente este grave problema de salud”, afirma.

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