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Las enfermedades cardíacas también podrían tratarse con terapia CAR-T

La inmunoterapia con células CAR T, que se utiliza para curar algunos tipos de cáncer, se ha empleado en un experimento con ratones con lesiones de corazón, reduciendo la cicatrización y restableciendo la función cardíaca.
Escrito por: Caridad Ruiz

13/09/2019

Tratamiento con terapia CAR-T

La inmunoterapia con células CAR T es un tratamiento contra el cáncer que está dando prometedores resultados en algunos tumores, como la leucemia y el linfoma. Se basa en modificar genéticamente las células T del paciente para estimular las defensas naturales de su organismo y que sea capaz de luchar contra las células tumorales. Ahora, investigadores de la Universidad de Pensilvania (EE.UU.) han empleado esta terapia en ratones para tratar la fibrosis cardíaca y han conseguido mejorar esta y otras enfermedades del corazón provocadas por la hipertensión.

Para realizar el estudio, publicado en Nature, los científicos utilizaron células T genéticamente modificadas que atacaron y eliminaron la proteína de activación de los fibroblastos (FAP), un tipo de células que depositan proteínas de colágeno cuando se produce una inflamación o lesión cardíaca para formar una cicatriz y que estas se curen, pero que en ocasiones, y por razones que se desconocen, tienen una excesiva producción y la cicatrización no es la adecuada.

La inmunoterapia con células CAR-T ataca las células que causan la fibrosis cardíaca tras una lesión en el corazón

Cuando esto ocurre en el corazón se produce la fibrosis cardíaca: aparecen alteraciones en el miocardio y se vuelve poco flexible, de tal forma que no realiza bien su función principal, la de contraerse y relajarse, causando disfunción sistólica y diastólica, respectivamente, y contribuyendo al desarrollo de insuficiencia cardíaca.

La fibrosis cardíaca se redujo en los ratones tratados en un mes

Los investigadores de la Universidad de Pensilvania utilizaron ratones a los que les habían administrado sustancias para desarrollar la enfermedad cardíaca hipertensiva, que conlleva la hipertrofia ventricular izquierda; es decir, la dilatación de las paredes del corazón, la disfunción sistólica y diastólica –que implica que el corazón no bombee correctamente–, y la fibrosis cardíaca generalizada.

A su vez, los investigadores trataron genéticamente a algunos ratones para que crearan un antígeno que se dirigiera a esos fibroblastos activados. Un mes después de iniciar el tratamiento, en los ratones con las células CAR T modificadas para atacar a la FAP se había reducido significativamente la fibrosis cardíaca y había mejorado la función diastólica y sistólica. Aunque estos resultados parecen esperanzadores para los enfermos cardiacos, los investigadores advierten que aún son necesarios más estudios para poder trasladar esta investigación a los pacientes.

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