Terapia CAR-T, un gran paso en la lucha contra el cáncer

La terapia CAR-T constituye un nuevo hito en la lucha contra el cáncer, y aunque solo está indicada para tratar ciertos tipos de cáncer hematológico, podría ser eficaz también en tumores sólidos. Te explicamos en qué consiste.
Terapia CAR-T contra el cáncer
Eva Salabert

Por: Eva Salabert

Periodista experta en salud

Actualizado: 5 de mayo de 2023

En el año 2017 la FDA (Agencia Americana del Medicamento) aprobó la terapia CAR-T, que supuso una revolución en el tratamiento del cáncer, que aunque de momento solo está indicada en casos concretos de dos cánceres de la sangre: la leucemia linfoblástica aguda de células B y el linfoma B difuso de célula grande. ha tenido muy buenos resultados, y los expertos hablan de unas tasas de remisión del cáncer de entre el 80 y el 90%.

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Se trata de un nuevo tipo de inmunoterapia personalizada que utiliza los propios linfocitos T (un tipo de célula del sistema inmune) del paciente y los modifica en el laboratorio para que aprendan a identificar a las células cancerosas y a destruirlas. Las células CART se denominan así por estos linfocitos T y el acrónimo de las palabras inglesas chimeric antigen receptor o receptor antigénico quimérico, que se refiere al mecanismo que se emplea para producirlas en el laboratorio.

En qué consiste la terapia con células CAR-T

El proceso consiste en extraer los linfocitos T de la sangre del paciente mediante aféresis, y modificarlos genéticamente en el laboratorio infectándoles con un virus que permite que expresen en su membrana el receptor de antígeno quimérico, que es capaz de reconocer a las células tumorales y unirse a ellas para eliminarlas. El último paso del procedimiento es infundir al paciente estas células CART, que una vez en el interior del organismo se multiplican y localizan a las células malignas para erradicarlas.

La terapia CAR-T es una "sustancia viva", que permanece en el organismo durante meses o años, y que se multiplica si vuelve a detectar un tumor

Aunque en su forma de actuación el tratamiento es similar a otros tipos de inmunoterapia que potencian la actividad del sistema inmunitario para luchar contra la enfermedad, las terapias CAR-T no solo intensifican las defensas del paciente, sino que la manipulación genética experimentada por los linfocitos T los convierte en un arma más letal y específica contra el cáncer, y atacan al tumor sin dañar tejidos sanos.

Terapia CART

El Dr. Álvaro Urbano, hematólogo del Hospital Clínic de Barcelona –uno de los pocos centros públicos que ha desarrollado en Europa su propia CAR-T– y coordinador del Grupo CAR de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), ha explicado que este tratamiento es una "sustancia viva", que permanece en el organismo durante meses o años, y que se multiplica si vuelve a detectar un tumor.

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Para quién está indicada CAR-T

Las indicaciones de esta terapia son de momento muy limitadas. En el caso de la leucemia linfoblástica aguda, que es uno de los cánceres hematológicos más frecuentes en los niños, la mayoría de los afectados –alrededor del 85%– superan la enfermedad con los tratamientos estándar, pero la aprobación de este tipo de terapia por la Comisión Europea en 2018, y cuya financiación por el Sistema Nacional de Salud ya ha sido autorizada en España por el Ministerio de Sanidad, supone un gran beneficio para los enfermos que no han respondido a las opciones terapéuticas disponibles hasta ahora.

Lo mismo ocurre en el caso de dos formas agresivas de linfoma no Hodgkin: linfoma B difuso de células grandes (LBDCG) y linfoma primario mediastínico de células B grandes (LBPM) para las que también se ha aprobado una terapia CAR-T, en este caso el fármaco Yescarta.

Leucemia

Los expertos creen que las indicaciones de la terapia CAR-T se ampliarán en un futuro próximo. Es el caso del mieloma múltiple, una enfermedad en la que este tratamiento ha obtenido resultados positivos en ensayos clínicos realizados con pacientes que no respondían a otras terapias. Actualmente, también se está investigando su efectividad en tumores sólidos, como el glioblastoma –un tumor cerebral con muy mal pronóstico–, así como en cáncer de riñón, cáncer colorrectal con metástasis, cáncer de pulmón y determinados subtipos de sarcomas.

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Efectos adversos de la terapia CAR-T

Un problema al que se han tenido que enfrentar los científicos que han desarrollado esta medicina de precisión contra el cáncer son los graves efectos secundarios que tiene en algunos casos, como el síndrome de liberación de citoquinas –una reacción inflamatoria que puede llegar a provocar la muerte del paciente–, aunque ya existen fármacos que ayudan a controlar esta complicación, y hay estudios que investigan cómo evitar la toxicidad del tratamiento. Otro efecto adverso a más largo plazo es la desaparición de linfocitos B normales y agammaglobulinemia, que necesita de la infusión de inmunoglobulinas.

El efecto secundario más grave de la terapia CAR-T es el síndrome de liberación de citoquinas, una reacción inflamatoria que puede provocar la muerte del paciente

Los especialistas también advierten que esta terapia no viene a sustituir a las actuales, sino a complementarlas en los casos en los que esté especialmente indicada. Por ello, es importante seleccionar muy bien a los pacientes y administrar el tratamiento en centros hospitalarios de referencia que cuenten con una dilatada experiencia en el tratamiento del cáncer y en trasplantes de médula.

Antígeno CAR-T

Otra desventaja de esta terapia es su elevado precio, ya que cuando se aprobó en Estados Unidos costaba alrededor de 475 000 dólares por paciente, y sigue resultando muy cara (en Alemania, por ejemplo, cuesta unos 320 000 euros), aunque se espera que sus costes disminuyan cuando se empiecen a comercializar nuevos productos, incluido el desarrollado en el Hospital Clínic de Barcelona.

Creado: 18 de junio de 2019

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