PUBLICIDAD

Logran mejorar la efectividad de la inmunoterapia contra el cáncer

Una investigación realizada en centros españoles ha demostrado que si antes de iniciar un tratamiento de inmunoterapia contra el cáncer se bloquea la proteína TNF se reducen sus efectos secundarios y aumenta su eficacia.
Escrito por: Caridad Ruiz

08/05/2019

Inmunoterapia contra el cáncer

Un estudio del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) y de la Clínica Universidad de Navarra ha demostrado en ratones que cuando se bloquea una proteína antes de iniciar el tratamiento de inmunoterapia contra el cáncer de pulmón, de riñón o el melanoma se mejora la eficacia de la misma y se reduce su toxicidad. La investigación se ha publicado en la revista Nature.

La proteína conocida como factor de necrosis tumoral (TNF en sus siglas en inglés), producida por los linfocitos, activa la inflamación, induce la destrucción de algunas células tumorales y activa los glóbulos blancos. Cuando se bloquea en los tratamientos de inmunoterapia combinada con dos medicamentos, el anti-PD-a y anti-CTLA-4, mejora la respuesta de estos medicamentos y reduce los efectos adversos que provocan en los enfermos, lo que permitirá ajustar mejor las dosis.

La TNF ya se utilizaba en inmunoterapia, pero no de forma profiláctica, es decir, antes de iniciar el tratamiento. Según el doctor Ignacio Melero, investigador senior del CIMA y codirector del Departamento de Inmunología de la Clínica Universidad Navarra, gracias a este trabajo han demostrado que el TNF es prescindible y que daña la actividad antitumoral de la inmunoterapia

Efectividad y toxicidad de la inmunoterapia contra el cáncer

La inmunoterapia aplicada contra el cáncer busca que el sistema inmunitario del enfermo destruya las células cancerosas. El PD-a y CTLA-4 son proteínas que se encuentran en los Linfocitos T y evitan que estas destruyan otras células, entre ellas, las cancerígenas. Cuando se inhiben, se estimula la acción inmunitaria del organismo. El problema es que los medicamentos que emplean para bloquearlas provocan en el 40% de los pacientes importantes efectos secundarios. Tanto que, aunque el tratamiento con anti-PD-a y anti-CTLA-4 es muy eficaz en enfermos con cáncer de piel o renal con metástasis, en un tercio de los casos debe interrumpirse por secuelas adversas autoinmunes.

En la actualidad, muchos enfermos de cáncer deben abandonar el tratamiento de inmunoterapia por los efectos adversos que conlleva

Ahora, se tienen que trasladar estos resultados a la práctica clínica. Si en los experimentos con pacientes humanos los resultados son similares a lo ocurrido en los ratones, este avance puede suponer un importante cambio en los tratamientos contra el cáncer actuales, ya que podría permitir ajustar mejor las dosis de la medicación y conseguir una respuesta más efectiva frente al tumor.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD