Aclaran en qué pacientes COVID-19 es útil usar el plasma convaleciente

El plasma convaleciente parece ser más útil para tratar el COVID-19 en inmunosuprimidos y en pacientes ingresados en los primeros días desde el inicio de síntomas, antes de que hayan desarrollado anticuerpos o enfermedad grave.
Escrito por: Natalia Castejón

17/09/2021

Plasma convaleciente, ¿cuándo es útil?

Algunas enfermedades infecciosas pueden tratarse inyectando el plasma de personas que las han superado a pacientes con la infección, es lo que se conoce como plasma convaleciente. Un procedimiento que desde hace meses se ha utilizado en algunos pacientes con COVID-19 pero con resultados muy diversos. Un estudio liderado por un equipo del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid) ha detectado en qué momento o en qué pacientes hospitalizados podría ser más útil este posible tratamiento para el COVID-19 con plasma, en las que se reduciría el riesgo de necesitar ventilación mecánica y las probabilidades de fallecer.

El riesgo de ventilación mecánica se redujo un 50% y hasta un 8,4% el riesgo de fallecer. Estas mejoras con anticuerpos ajenos empezaron a notarse a los 14 días desde el inicio del tratamiento

Estos resultados, publicados en el The Journal of Clinical Investigation, se han obtenido gracias al ensayo clínico que ha analizado a 350 pacientes de 27 hospitales españoles, y han determinado que es importante que la inyección de plasma convaleciente a pacientes COVID-19 se realice en la primera semana desde el inicio de los síntomas, pues es cuando parece ser más eficaz.

El motivo biológico por el que el plasma convaleciente es beneficioso es porque transmite anticuerpos de las personas que se han recuperado a aquellos que están en las primeras fases de la infección. Hasta ahora no se sabía a ciencia cierta a que grupos de pacientes COVID-19 podría beneficiarle este tratamiento, algo que parece aclarar esta investigación, en la que también ha participado el Centro Nacional de Microbiología del ISCIII.

¿Qué pacientes se pueden beneficiar del plasma convaleciente?

El perfil del paciente perfecto para el plasma convaleciente es una persona infectada con el SARS-COV-2 que han sido ingresados en los primeros días desde el inicio de los síntomas y que todavía no han desarrollado anticuerpos. En este grupo, según la investigación, y siempre que no se desarrolle la enfermedad de forma grave, el plasma convaleciente puede evitar que el COVID-19 empeore, además de reducir el riesgo de que necesite ser intubado y de muerte.

Concretamente, las probabilidades de requerir ventilación mecánica bajan un 50% y hasta un 8,4% el riesgo de fallecer, frente a un 17% del grupo de control que no recibió las inyecciones de plasma. Las mejoras con estos anticuerpos ajenos empezaron a notarse a los 14 días desde el inicio del tratamiento.

El tratamiento con plasma convaleciente no es efectivo ni aconsejable para todas las personas con COVID-19

Los autores de la investigación destacan la importancia de los resultados por dos razones, el estudio ha permitido identificar al grupo de pacientes en los que el plasma, usado de manera precoz, cambia el pronóstico de la enfermedad, y permite orientar la utilización de este tratamiento alternativo con seguridad, pues se sabe que no es efectiva ni aconsejable para todas las personas con COVID-19.

Plasma útil en inmunosuprimidos o con pobre respuesta inmune

Además, añaden que no se debe utilizar el plasma de forma indiscriminada a todos los pacientes, especialmente cuando la probabilidad de enfermedad grave después de la infección se ha reducido considerablemente tras la vacunación. En conclusión, creen que el plasma convaleciente sí podría ser beneficioso en los pacientes inmunosuprimidos y con problemas para desarrollar su propia respuesta inmunitaria tras la vacuna o la infección natural, y que tienen un peor pronóstico.

Este hallazgo es muy importante para hacer frente a la pandemia de COVID-19, pues todavía se desconoce a ciencia cierta el tratamiento más adecuado para la enfermedad. Además, explican que el plasma no se debe recoger de manera indiscriminada de todos los pacientes, sino que debe contener unas concentraciones adecuadas de anticuerpos neutralizantes.

Por otro lado, exponen que “esta posible ventaja del plasma se extiende a nuevas variantes que pudieran escaparse de la inmunidad desarrollada por la población frente a variantes previas, sea mediante vacunación o tras infección natural”.

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