El COVID es más contagioso 2 días antes y 3 después de los síntomas

Las personas infectadas con SARS-CoV-2 son más propensas a transmitir el virus dos días antes o tres días después de manifestar síntomas de COVID-19, y es más probable que sean asintomáticas si les contagió un asintomático.
Escrito por: Eva Salabert

26/08/2021

Transmisión del virus covid-19

La experiencia de las sucesivas olas de la pandemia por COVID-19 ha demostrado que el SARS-CoV-2 es un virus que se propaga con suma facilidad, pero los científicos todavía tratan de averiguar cuándo son más contagiosas las personas infectadas. Ahora, un nuevo estudio ha encontrado que hay dos momentos concretos en los que hay un mayor riesgo de que transmitan la infección, que son dos días antes y tres días después de empezar a manifestar síntomas de COVID-19.

La investigación que ha llegado a esta conclusión ha sido codirigida por investigadores de la Boston University School of Public Health (BUSPH) y se ha publicado en JAMA Internal Medicine, y también ha descubierto que los individuos infectados eran más propensos a ser asintomáticos si habían contraído el virus de un caso primario (la primera persona infectada en un brote) que también era asintomático.

Los contactos estrechos fueron más propensos a contraer el COVID-19 si la interacción con los infectados se había producido poco antes o después de que estos manifestasen síntomas

“En estudios previos, la carga viral se ha empleado como una medida indirecta de transmisión”, ha explicado el Dr. Leonardo Martinez, profesor adjunto de epidemiología en BUSPH y codirector del estudio junto al Dr. Yang Ge, ayudante de investigación en el Departamento de Epidemiología y Bioestadística del Colegio de Salud Pública de la Universidad de Georgia. Queríamos ver si los resultados de estos estudios previos, que muestran que los casos de COVID son más contagiosos pocos días antes y después de la aparición de los síntomas, podrían ser confirmados examinando casos de infecciones secundarias entre sus contactos cercanos”, añade.

Transmisión del COVID-19 entre contactos estrechos

Martínez y sus colegas realizaron un trazado de los contactos y estudiaron la transmisión del COVID-19 entre alrededor de 9.000 contactos estrechos de casos primarios en la provincia china de Zhejiang entre enero y agosto de 2020. Los contactos “estrechos” incluían a los convivientes (es decir, aquellos que viven en la misma caso o cenan juntos), los compañeros de trabajo, las personas en un entorno hospitalario, y los conductores de vehículos o aquellos que los comparten.

Los investigadores monitorizaron a los individuos infectados durante al menos 90 días después del resultado positivo inicial en el test COVID para distinguir entre los casos asintomáticos y los presintomáticos. Entre los individuos identificados como casos primarios el 89% desarrolló síntomas leves o moderados de la enfermedad, y solo el 11% fue asintomático, y ninguno de ellos experimentó síntomas graves.

Los convivientes con los casos primarios, así como las personas que habían estado en contacto con ellos en numerosas ocasiones o durante largos periodos de tiempo, tuvieron tasas más elevadas de infección que otros contactos estrechos. Pero, independientemente de estos factores de riesgo, los contactos estrechos fueron más propensos a contraer el COVID-19 a partir de los casos primarios infectados si la interacción se había producido poco antes o después de que estos desarrollasen síntomas perceptibles.

“Este estudio pone aún más de relieve la necesidad de vacunarse, ya que reduce la gravedad de la enfermedad entre las personas que desarrollan COVID”

“Nuestros resultados sugieren que el momento de exposición en relación a los síntomas de los casos primarios es importante para la transmisión, y este conocimiento apoya la evidencia de que realizar test y establecer cuarentenas en cuanto alguien se siente enfermo es un paso clave para controlar la epidemia”, afirma Martinez.

En comparación con los individuos con síntomas leves y moderados, los casos primarios asintomáticos fueron mucho menos propensos a transmitir COVID a sus contactos estrechos pero, si lo hicieron, los contactos fueron también menos propensos a experimentar síntomas perceptibles. “Este estudio pone aún más de relieve la necesidad de vacunarse, ya que reduce la gravedad de la enfermedad entre las personas que desarrollan COVID”, concluye el Dr. Martínez.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD