La proteína N del SARS-CoV-2 ayuda a diagnosticar el COVID-19

La proteína N del SARS-CoV-2 es útil para elaborar test serológicos para diagnosticar COVID-19, ya que permitiría distinguir entre las personas vacunadas y las infectadas, y se puede producir de forma rápida y a bajo coste.
Escrito por: Eva Salabert

17/08/2021

Vista microscópica del virus Sars-CoV-2

Diagnosticar la infección por coronavirus de forma lo más fácil, rápida y precisa posible ayuda a controlar la propagación del virus, y por ello los científicos continúan investigando formas de mejorar su detección, especialmente para identificar a las personas que se han contagiado pero no muestran síntomas de COVID. Ahora, un nuevo estudio demuestra que la proteína N del SARS-CoV-2 que se ha obtenido de una planta afín al tabaco –la especie Nicotiana benthamiana– cultivada a través de biotecnología, resulta útil para el diagnóstico serológico del COVID-19.

Utilizar la proteína N recombinante en los test serológicos permitiría distinguir a las personas vacunadas de las infectadas

Los autores del trabajo, que han sido coliderados por investigadores del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (INIA-CSIC), han comprobado que utilizar la proteína N recombinante para elaborar test serológicos que detecten el COVID constituye una alternativa a los test serológicos habituales que se basan en la proteína S, porque permitiría distinguir a las personas vacunadas de las infectadas, la tasa de mutaciones de esta proteína es menor, y se produce rápidamente y con un coste bajo. La proteína N ya se encuenctra disponible en el mercado y la comercializa la empresa Agrenvec, spin-off del INIA-CSIC.

Para valorar la respuesta inmune tanto de las personas que han superado el COVID (con síntomas, o de manera asintomática), como de las que han sido vacunadas, se utiliza el diagnóstico serológico para determinar la presencia de anticuerpos del SARS-CoV-2 en la sangre. Los reactivos más importantes para realizar estas pruebas son las proteínas del virus, que proceden por lo general de técnicas biotecnológicas. Existe, pues, una gran demanda de pruebas serológicas, y por ello los científicos estudian nuevos métodos para obtener grandes cantidades de proteínas del virus a precios asequibles.

Test que comprueben la duración de la inmunidad tras pasar COVID

La investigación se ha publicado en Frontiers in Plant Science, y ha demostrado que la proteína N de SARS-CoV-2 es válida para el diagnóstico serológico del COVID-19, tras comprobarse su eficacia en más de 400 sueros humanos procedentes de la región de Madrid, y que previamente habían sido caracterizados en el Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA-CSIC). “Mediante una técnica de biotecnología vegetal llamada expresión transitoria se fuerza a producir la proteína N del virus de forma que esta se convierte en una biofactoría capaz de generarla de forma rápida, en semanas o muy pocos meses”, ha explicado Fernando Ponz, investigador del INIA-CSIC que colidera el estudio.

“Las proteínas de SARS-CoV-2 van a ser muy necesarias para establecer la duración de la inmunidad tras sufrir la enfermedad”

“Los test serológicos basados en esta proteína son idénticos (Elisa, por ejemplo). Lo importante es que se está generando una gran demanda de proteínas de SARS-CoV-2 que exigen su producción masiva. Por ejemplo, van a ser muy necesarias para establecer la duración de la inmunidad tras sufrir la enfermedad”, señala Ponz. “Por el momento, mientras se siga empleando solo la proteína S (o su ARN mensajero) para vacunar, la proteína N no serviría para establecer la duración de la respuesta inmune, pero sí que será muy útil cuando lleguen las nuevas generaciones de vacunas que incluyan más de una, si entre ellas está la proteína N”, añade.

El hecho de que las vacunas que han aprobado hasta ahora las agencias internacionales se basen únicamente en la proteína S supone una ventaja más para los test que se centran en la proteína N, al permitir diferenciar entre vacunados e infectados. Además, al ser una nucleoproteína interna del virión (recubre el Además, los investigadores han comprobado que se trata de una molécula bastante antigénica, que induce una alta respuesta inmune.

Fuente: Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (INIA-CSIC)

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